Los dos bancos de desarrollo del gobierno federal están estudiando el financiamiento de un plan de sargazo que podría pagar por nuevas embarcaciones de recolección y por las playas que pierden arena debido a la erosión a lo largo de la costa del Caribe.

Marian Aguirre Nienau, quien encabeza la Unidad de Instituciones Financieras en Nacional Financiera (Nafin) y Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), afirmó que el problema del alga debe atenderse de inmediato y que ambas instituciones ya trabajan con el gobierno federal y el gobierno de Quintana Roo. Sus comentarios vinieron después del anuncio federal de que México compraría embarcaciones para interceptar el sargazo en el mar y reducir la erosión de playas que sigue a los desembarques masivos.

Para Tulum, la pregunta no es teórica. La localidad es uno de cinco destinos nombrados en la estrategia federal, junto con Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos y Mahahual, y sus hoteles, clubes de playa y pequeños operadores de servicios absorben el costo de cada tonelada que llega a la arena.

ADVERTISEMENT


Nuevas embarcaciones y playas erosionadas son las dos ideas sobre la mesa

Aún no hay una línea de crédito específica. Aguirre Nienau afirmó que los bancos ya participan en la iniciativa y ven oportunidad de entrar en proyectos de recuperación de playas para litorales dañados por erosión vinculada a desembarques de sargazo, y de ayudar a financiar nuevas embarcaciones que hagan más eficiente la recolección en el mar.

Las cifras involucradas explican por qué se pide que la banca de desarrollo intervenga. En el anuncio de julio, funcionarios federales establecieron el costo promedio de una embarcación de sargazo en alrededor de 250 millones de pesos, dependiendo del tamaño. Una sola embarcación, en otras palabras, cuesta más que el presupuesto anual completo de muchas operaciones de limpieza municipal en esta costa.


El financiamiento del plan de sargazo se sumaría a dos mil millones de pesos ya comprometidos

La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el 30 de julio que el gobierno federal invertirá dos mil millones de pesos, aproximadamente 117 millones de dólares, en una estrategia integral de sargazo construida sobre tres acciones: capturar más alga en el mar con embarcaciones adicionales, instalar más barreras de contención y mejorar la recolección en la playa misma.

ADVERTISEMENT


Lo que cubre la primera fase

La Secretaría de Marina estableció un despliegue en dos etapas. La primera etapa, valuada en 768.7 millones de pesos, pretende aumentar la capacidad de recolección marítima de 1,227 a 1,870 toneladas diarias a través de dos remolcadores, seis nuevas embarcaciones costeras de sargazo, barreras dinámicas adicionales y aproximadamente 50 kilómetros de barreras de contención en los tramos más afectados. Una segunda etapa apunta a 4,000 toneladas diarias.

Alicia Bárcena, la secretaria de ambiente, describió 2026 como un año atípico, con la presencia de sargazo en el Caribe mexicano corriendo 27 veces por encima del promedio histórico y un estimado del 10 por ciento de la masa flotante llegando a la línea de costa de Quintana Roo. Esa es la escala del problema que los bancos ahora tienen que cotizar.


Los hoteles grandes y los restaurantes de la esquina están en carriles de crédito diferentes

En Quintana Roo, los bancos están evaluando qué segmentos pueden servir realísticamente. Aguirre Nienau describió dos de ellos. Por un lado, la industria a gran escala y los grupos hoteleros. Por el otro, las micro y pequeñas empresas que sostienen la economía local y rara vez aparecen en cifras de inversión de titulares.

ADVERTISEMENT

Bancomext ya financia el turismo en ambos carriles. El canal a gran escala es el familiar. El segundo llega a Pueblos Mágicos, pequeños restaurantes y servicios complementarios a través de programas MiPyme dedicados, y el banco ha estado colocando créditos pequeños y medianos para proyectos específicos en el estado durante varios años.


Cómo Impulso Nafin más Estados mueve dinero estatal a través de bancos comerciales

El principal instrumento para el segmento más pequeño de ese mercado es un programa que Nafin ejecuta conjuntamente con gobiernos estatales. Opera a través de un acuerdo de coordinación fiscal y financiera en el que el estado y Nafin contribuyen recursos para fondear y garantizar los créditos, que después son emitidos a través de bancos comerciales participantes. Cada estado adapta las reglas, los topes y el tamaño del fondo a sus propias prioridades económicas.

En la práctica, un dueño de negocio solicita un certificado de validación en la ventanilla estatal, lo lleva a un banco participante y arma el expediente de crédito ahí. Los plazos llegan hasta 60 meses.

ADVERTISEMENT

En Quintana Roo, cámaras empresariales incluyendo la Confederación Patronal de la República Mexicana han aprovechado estas líneas, atraídas por los términos y por el papel del gobierno estatal como intermediario. El trasfondo federal más amplio es más generoso que hace un año. En febrero, Nafin y Bancomext dijeron que detonarían hasta 120 mil millones de pesos en financiamiento para MiPymes bajo Plan México, con garantías cubriendo el 70 por ciento de créditos hasta 20 millones de pesos en sectores prioritarios y el 80 por ciento de créditos de primer tiempo hasta cinco millones de pesos.


Un año difícil para los pequeños negocios, y la barrera en 24 meses

Aguirre Nienau reconoció que el año ha sido difícil para muchas pequeñas empresas. Su lectura del lado de la oferta fue más optimista. Los bancos e instituciones financieras no bancarias, dijo, aún tienen apetito para prestar.

El obstáculo que nombró no es liquidez. Es supervivencia. El reto, afirmó, es acompañar a las pequeñas empresas para que se profesionalicen y superen sus primeros dos años de operación, el período donde la mayoría de ellas fracasa. En una costa donde restaurantes, operadores de tours y servicios de playa abren y cierran dentro de una sola temporada, esa es la diferencia entre un crédito que construye algo y un crédito que desaparece.

ADVERTISEMENT


El nuevo distrito financiero de Cancún está en la misma revisión

El sargazo no es el único expediente de Quintana Roo en el escritorio. Los bancos también están revisando los polos de desarrollo del estado y el proyecto del distrito financiero, un plan que la gobernadora Mara Lezama presentó en marzo en la 89ª Convención Nacional Bancaria en Cancún y que autoridades estatales han promovido en el extranjero, con inversión proyectada de hasta 1.3 mil millones de dólares.

A principios de agosto, el Diario Oficial de la Federación publicó la declaración que convierte el Distrito Financiero y Tecnológico de Cancún en un Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar, el primero en el país vinculado a servicios en lugar de manufactura. Esa declaración es lo que abre la puerta a los incentivos fiscales y los instrumentos de banca de desarrollo ahora en discusión.

Nada de esto avanza hasta que alguien traiga un proyecto que un banco pueda realmente cotizar. Lo que Aguirre Nienau describió fue interés, coordinación y urgencia. Lo que no ha sido anunciado es una cantidad, un acreditado o una fecha.

¿Deberían los hoteles y municipios pedir dinero prestado para restaurar playas erosionadas, o la recuperación de arena debe mantenerse completamente en el presupuesto público? Únete a la conversación y comparte tu perspectiva con nosotros en Instagram y Facebook en @thetulumtimes.