En 1992, Gabriel trabajaba como chef en París cuando una crisis económica interrumpió abruptamente ese capítulo de su vida. Durante ese período, volvió a una baraja de tarot que tenía en casa, un regalo que le había dado seis años antes una médium llamada Carla, quien le había dicho que las cartas algún día se convertirían en parte de su camino. En ese momento, él no le había creído. Pero en ese instante de incertidumbre, lo que una vez pareció distante comenzó a tomar la forma de una vocación.

Hoy, radicado en Tulum por tiempo limitado, Gabriel presenta el tarot no como un accesorio de estilo de vida o una tendencia espiritual pasajera, sino como un trabajo serio arraigado en la tradición, la disciplina y la interpretación directa. En una ciudad donde los servicios espirituales a menudo se empaquetan como imagen, espectáculo o marca, su práctica en La Cueva, en La Veleta, destaca por un enfoque más enfocado y fundamentado. Para quienes buscan claridad en lugar de performance, esa diferencia importa.

A stack of tarot cards with illustrated faces sits on a wooden surface marked with astrological symbols

El legado europeo y la tradición marsellesa

Gabriel conecta su práctica con la larga estirpe europea del tarot, rastreando sus orígenes en Italia y su desarrollo a través de Marsella, Francia. Para él, las cartas no son símbolos decorativos o indicios vagos para la reflexión. Forman un lenguaje, uno que debe ser leído con seriedad, precisión y responsabilidad.

Esta perspectiva tradicional moldea la forma en que trabaja. Gabriel describe sus lecturas como directas en lugar de ornamentales, y estructuradas en lugar de performáticas. En su opinión, el tarot no pretende impresionar a la persona sentada frente a él, sino aclarar lo que está presente, lo que está bloqueado y hacia dónde puede ir una situación.

También cree que la interpretación no puede reducirse solo a la técnica. Si bien el estudio y la experiencia importan, dice que leer tarot depende de una facultad interna que no puede ser completamente enseñada. Esa convicción ayuda a explicar por qué las personas que lo buscan varían ampliamente. Algunos llegan con conflictos de pareja, otros con confusión emocional, y otros con decisiones personales o prácticas importantes que sienten que no pueden resolver por su cuenta.

Esta sensibilidad simbólica también se extiende al trabajo de Gabriel como artista visual. Su portafolio artístico, compartido a través de su perfil oficial de Instagram (@gabrielgrillotti), refleja una atención similar a la imagen, la tensión y el significado, elementos que también son centrales en la forma en que entiende el tarot y el trabajo energético.

Man in light blue shirt standing in a room with yellow walls, red curtains, and display cases containing objects

Más allá del romance, por qué las personas también buscan orientación para decisiones importantes

Aunque el tarot a menudo se asocia con el romance, el trabajo de Gabriel no se limita a asuntos del corazón. Dice que muchas de las personas que lo consultan intentan navegar períodos de inestabilidad, incertidumbre o presión emocional. En algunos casos, eso incluye preguntas relacionadas con el tiempo, el dinero, decisiones comerciales, o si un paso importante debe adelantarse en absoluto.

Esta directividad también moldea su trabajo con parejas. En lugar de ofrecer tranquilización generalizada, Gabriel dice que examina la estructura de la relación misma, si hay un camino realista hacia la reconciliación, si el vínculo está siendo distorsionado por dependencia o conflicto, o si el ciclo ha llegado a un punto que requiere separación en lugar de repetición. Para parejas que se sienten atrapadas en las mismas dinámicas sin resolver, ese tipo de lectura directa puede ofrecer un punto de partida diferente.

Lo que presenta como su rol central no es simplemente consolar, sino aclarar. En su opinión, muchas personas llegan no porque carezcan de sentimiento, sino porque carecen de dirección. Su tarea, como la describe, es identificar de dónde viene la confusión y si la situación está siendo afectada por enredo emocional, interferencia externa, o patrones que la persona está reforzando dentro de sí misma.

Para quienes enfrentan bloqueos emocionales, tensión recurrente, o decisiones que ya no se sienten claras, Gabriel posiciona sus sesiones como un espacio para pausar, leer la situación con más cuidado, y recuperar perspectiva antes de tomar el siguiente paso.

Interior of a tarot reading space with wooden tables displaying tarot cards, yellow and lime green walls decorated with artwork and a circular wooden plate, and

El bloqueo energético y la comprensión del mal de ojo

Central en el trabajo de Gabriel es la remoción del mal de ojo. No lo describe como una maldición teatral, sino como una forma de interferencia negativa que puede acumularse en la vida ordinaria. En su explicación, puede provenir de celos, resentimiento, posesividad, dependencia emocional, o del afecto que se vuelve controlador en lugar de apoyo.

"El mal de ojo es la negatividad que tomamos cada día de todos lados", explica Gabriel.

En su opinión, estas cargas no siempre provienen de personas abiertamente maliciosas. A veces vienen de aquellos más cercanos a nosotros, amigos, familiares o parejas que quizá no pretenden dañar conscientemente, pero aún así proyectan envidia, frustración o desequilibrio. Esa distinción es importante en su cosmovisión, porque significa que el mal de ojo no siempre es dramático o visible. Puede emerger de formas sutiles y aún así dejar a una persona sintiéndose pesada, dudosa, o bloqueada.

También insiste en que no todos los bloqueos vienen de afuera. Algunos se refuerzan internamente. Cuando una persona repite pensamientos como "no tengo proyecto", "no tengo oportunidad", o "nadie me ama", esa negatividad comienza a moldear el estado de la persona desde adentro. Como lo dice, "Tú solo bloqueas tu vida".

Para Gabriel, esta combinación de interferencia externa y repetición interna es lo que convierte la confusión en parálisis. Alguien que una vez estuvo claro sobre un proyecto de repente puede sentirse incierto. Alguien que tenía un plan puede comenzar a dudar de cada paso. En ese sentido, el mal de ojo no es solo sobre la mala suerte misma, sino sobre la pérdida de claridad que sigue.

Para personas que sienten que han estado cargando pesadez inexplicable, reveses repetidos, tensión emocional, o un sentido inusual de bloqueo en su vida personal, el trabajo de Gabriel se presenta como una forma de abordar esos patrones directamente, no abstractamente.

Person in white shirt sitting at wooden table with tarot cards and lit candles in an indoor room

La ética de la discreción y la "ofrenda"

La privacidad es uno de los fundamentos de la práctica de Gabriel. Coloca fuerte énfasis en la discreción, particularmente en un lugar como Tulum, donde la visibilidad personal y la proximidad social frecuentemente se superponen. Las personas que lo buscan pueden estar lidiando con asuntos íntimos, emocionales o profesionalmente sensibles, y él trata la confidencialidad como parte de la ética de la sesión.

Esta estructura ética también incluye la idea de intercambio. Gabriel explica que el trabajo espiritual ha implicado tradicionalmente una ofrenda. En tiempos antiguos, dice, las personas podrían traer comida, animales, u otro objeto material como parte del proceso. Hoy, ese intercambio generalmente es monetario, pero en su comprensión el principio se mantiene igual.

"Cada vez tienes que dar algo", dice.

Para Gabriel, el intercambio no es incidental. Es parte de la lógica del ritual mismo, una forma de marcar el acto de cortar, liberar, y completar el proceso. Ya sea que se comparta o no esa creencia, es central en la forma en que entiende el trabajo.

Para quienes consideran una sesión, esta combinación de discreción, seriedad y atención personal es parte de lo que hace que la experiencia se sienta privada y enfocada en lugar de genérica.

Man with blonde hair sitting at a wooden table holding tarot cards, with lit candles and yellow walls behind him

Protección a través del silencio

Para quienes navegan proyectos personales o profesionales en Tulum, Gabriel ofrece una advertencia consistente: los planes son más vulnerables cuando aún se están formando. En su opinión, hablar demasiado pronto sobre lo que uno espera construir puede exponer ese proceso a interferencia externa, especialmente cuando la envidia, el chisme, o la frustración oculta ya están presentes en el entorno.

"Nunca tienes que decir. Solo tienes que decir cuando lo haces", advierte.

Detrás de este consejo hay una idea más amplia que atraviesa todo su trabajo. No todo proyecto necesita exposición mientras aún es frágil. Para Gabriel, el silencio no es secreto por sí mismo, sino una forma de protección. Ayuda a preservar la dirección antes de que una decisión se diluya por las expectativas, emociones, o proyecciones de otros.

Este principio también conecta con la forma en que describe los efectos de la limpieza energética. Cuando se remueve un bloqueo, dice, la persona frecuentemente se mueve de la confusión a la claridad. Puede sentir cansancio al principio, dormir profundamente, y luego experimentar una sensación de alivio, enfoque, o certeza renovada sobre qué hacer a continuación.

Para personas que se sienten mentalmente saturadas, emocionalmente enredadas, o incapaces de avanzar con confianza, esa promesa de claridad recuperada es parte de lo que las atrae a su práctica.

Two people's hands arrange tarot cards on a wooden table during a reading session

Orientación tradicional en un mundo incierto

En última instancia, Gabriel no enmarca su trabajo como moderno o de moda. Lo presenta como una práctica antigua construida sobre repetición, intuición, lectura simbólica, e interpretación energética. Su lenguaje puede ser espiritual, pero el núcleo de lo que ofrece es una estructura a través de la cual las personas pueden examinar conflicto, bloqueo e incertidumbre con mayor enfoque.

Cuando habla sobre el amor, por ejemplo, vuelve a una distinción que también refleja su filosofía más amplia. "El amor es algo diferente. Quiero que seas feliz conmigo o sin mí", dice. Para él, el momento en que el amor se convierte en posesión, control, o resentimiento, se vuelve otra fuente de desequilibrio.

Esa idea atraviesa todo su enfoque. Ya sea que esté hablando sobre parejas, decisiones personales, o el mal de ojo, Gabriel repetidamente vuelve a las mismas preocupaciones: claridad, contención, responsabilidad emocional, y la necesidad de separar el cuidado genuino del miedo, la dependencia, y la proyección.

En Tulum, donde la reinvención, la vulnerabilidad, el deseo y la incertidumbre frecuentemente coexisten de formas inusuales, la práctica de Gabriel ocupa un lugar específico. A través del tarot, la limpieza energética, y la consulta directa, ofrece a individuos y parejas una forma de identificar interferencia, recuperar dirección, y avanzar con mayor conciencia de lo que puede estar sucediendo tanto alrededor como dentro de ellos.

Si deseas trabajar con Gabriel, ofrece sesiones privadas en persona en La Cueva en La Veleta, así como sesiones por videollamada a través de WhatsApp. Para reservar una sesión privada en persona, envía mensaje de texto solamente al +52 1 998 102 3564.

A storefront window displays a large oval sign reading "La Cueva" and "Cafetería Esotérica Tarot" with a sun illustration, wooden tables with tarot cards, and I


Para reservar una sesión privada en persona con Gabriel, envía mensaje de texto solo por WhatsApp al +52 1 998 102 3564. También ofrece sesiones por videollamada a través de WhatsApp para quienes prefieren conectar de forma remota. Puedes encontrar La Cueva en La Veleta aquí: Google Maps.

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