La temporada de sargazo en Tulum, que ahora comienza en enero y puede extenderse hasta diciembre, ha llevado a los hoteleros de la costa a estudiar si abrir solo durante los meses en que las algas no aparecen.

La idea proviene de David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano y de la Asociación de Hoteles de Tulum, quien señaló que la operación estacional se contrapone a una racha de baja ocupación y a un tipo de cambio desfavorable para el sector. Según él, las pérdidas se deben a un gasto de limpieza que ya no se considera un gasto imprevisto.

Un hotel que cierra durante cuatro o cinco meses no deja de pagar sus salarios. Los restaurantes que están fuera del hotel, los conductores que esperan en la entrada y los operadores turísticos que llenan sus barcos desde esas habitaciones, todos funcionan con el mismo calendario.

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Tres veces la factura de la luz

Ortiz Mena afirmó que el sector privado se ha encargado de la mayor parte de los trabajos de remoción a lo largo del Caribe mexicano durante años, y ha absorbido costos que se han vuelto prácticamente permanentes para la industria.

"Un hotel invierte grandes cantidades de dinero en operaciones de limpieza. Puede llegar a gastar hasta tres veces más en eliminar las algas de lo que paga por la electricidad", afirmó.

El aire acondicionado en una propiedad frente al mar en Quintana Roo no es un gasto menor. Esa es la comparación que eligió hacer.

Según indicó, los hoteles han invertido millones de pesos de su propio bolsillo en el mantenimiento de las playas durante los últimos años. Estas cifras provienen del propio consejo hotelero, que lleva varias temporadas argumentando que la limpieza de las playas no puede seguir siendo un gasto privado. Lo que permite calcular el costo de la limpieza durante la temporada alta es que la factura no disminuye cuando baja la ocupación.

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La temporada de sargazo en Tulum se extiende ahora hasta diciembre.

Según Ortiz Mena, Quintana Roo recibió cinco veces más sargazo el año pasado que en su peor año anterior registrado. Este año, las llegadas comenzaron a finales de enero.

El calendario es lo que ha cambiado. La temporada, que antes terminaba en agosto o septiembre, ahora se extiende hasta fin de año, lo que obliga a los equipos de limpieza a trabajar en la playa durante meses que antes los hoteles consideraban limpios y aptos para la venta. Ortiz Mena también afirmó que ahora existe una relación directa entre el volumen de algas que llega a la costa y la disminución de la ocupación hotelera.

Ortiz Mena dice que el estado tiene que hacer frente a las algas en alta mar.

Según argumentó, el lugar más eficaz para detener el sargazo no es la playa, sino el mar abierto, y ese trabajo escapa al alcance financiero y operativo de los hoteles.

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"Podemos limpiar nuestras playas, pero detener la proliferación de algas en el mar requiere la participación del Estado mexicano. Esa es la importancia del plan integral anunciado por el Presidente."

Según Ortiz Mena, la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de involucrar directamente al gobierno federal representa un punto de inflexión en un problema que el sector empresarial había enfrentado casi en solitario. El plan, tal como lo describió Ortiz Mena, fortalece la capacidad de recolección, amplía el rol de la Secretaría de Marina, instala nuevas barreras de contención y crea un programa permanente con fondos asignados para operación y mantenimiento. Además, establece un grupo de trabajo que reúne a autoridades, científicos, especialistas y representantes hoteleros.

El sector sigue dispuesto a invertir, afirmó. Lo que quiere es que se reparta la factura.

Las fotografías de agua marrón están haciendo el marketing.

Su segundo argumento no tiene nada que ver con barcos. Los destinos caribeños que compiten entre sí realizan campañas permanentes que muestran el aspecto real de sus playas durante la temporada, y la República Dominicana es el caso que mencionó. El Caribe mexicano, en cambio, llega a los viajeros extranjeros principalmente a través de imágenes de algas, lo que, según él, perjudica la percepción internacional del destino.

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Ortiz Mena reconoció la labor del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, financiado por el impuesto estatal sobre el alojamiento, por lo que ha logrado con un presupuesto estatal. Su postura es que un presupuesto estatal no puede resolver por sí solo un problema de imagen internacional, y que el gobierno federal debe retomar un plan de promoción nacional basado en la marca México, capaz de responder con rapidez ante una contingencia como esta.

No mencionó la fecha de la primera sesión del grupo de trabajo, y ningún hotel de la costa de Tulum ha anunciado públicamente que cerrará durante los meses de sargazo. Lo que sí especificó fue el cálculo que los gerentes están realizando antes del inicio de la próxima temporada: la factura de limpieza, que se suma a la factura de la luz mes tras mes, teniendo en cuenta que las algas llegan ahora en enero.

¿Reservarías una semana de playa en Tulum durante los meses de mayor concentración de sargazo? Únete a la conversación y comparte tu opinión con nosotros en Instagram y Facebook en @thetulumtimes .

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