Las recientes medidas fiscales aprobadas por los legisladores federales de México han generado preocupación entre los líderes del turismo del país. Sergio González Rubiera, presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Turismo Receptivo (Amatur), describió la situación actual como "desafortunada", argumentando que la falta de políticas consistentes para estimular el turismo podría debilitar uno de los sectores económicos más fuertes de México.
"Lo que están haciendo no incentiva la inversión, la desalienta", dijo González Rubiera, refiriéndose a los recientes aumentos en impuestos y cuotas como el Impuesto a No Residentes (DNR) y las tarifas de entrada a zonas arqueológicas. Estos nuevos costos, advirtió, envían la señal equivocada a los inversionistas y hacen al país menos competitivo en un mercado turístico global que se vuelve cada vez más agresivo.
La discusión llega en un momento decisivo para Quintana Roo y la Riviera Maya, que continúan atrayendo millones de visitantes internacionales cada año. La región sigue siendo la potencia turística de México, sin embargo, voces de la industria cuestionan si las políticas nacionales están al ritmo de las necesidades del sector.
Preocupación creciente sobre el costo de hacer negocios
De acuerdo con Amatur, el problema central no es solo los nuevos impuestos, sino también la ausencia de un marco legal y fiscal que promueva la reinversión. González Rubiera comparó la postura de México con la de otras naciones que han adoptado incentivos fiscales para atraer desarrollo relacionado con el turismo.
"Mientras otros países promueven leyes para incentivar el turismo, aquí subimos impuestos", dijo. "Panamá, por ejemplo, tiene leyes de incentivos concretas. En México, sigue siendo más caro visitar".

Para contrarrestar esto, la asociación ha propuesto medidas como la eliminación temporal o reducción del impuesto sobre la renta (ISR) corporativo para nuevas inversiones en hoteles, parques temáticos y servicios de transporte. También recomienda hacer más deducibles los gastos en restaurantes y viajes relacionados, argumentando que tales pasos podrían impulsar proyectos pequeños y medianos en todo el país.
El turismo comunitario como una oportunidad perdida
Uno de los ejemplos más convincentes que citó González Rubiera es el caso del turismo comunitario, donde grupos locales desarrollan pequeños alojamientos o restaurantes con impacto ambiental mínimo. Estas iniciativas, frecuentemente lideradas por comunidades indígenas o rurales, han crecido orgánicamente pero sin apoyo gubernamental.
"Si una comunidad quiere construir cabañas ecológicas o un pequeño restaurante, imagina si les dijeran: durante los primeros cinco años, no pagarás impuesto sobre la renta", dijo. "Eso es lo que significa incentivo, no lo que se está haciendo ahora".
La declaración refleja una frustración más amplia compartida por muchos en la industria que sienten que la política pública sigue siendo reactiva en lugar de estratégica. La percepción de que el turismo se trata como una fuente confiable de ingresos fiscales en lugar de un sector que necesita inversión se está propagando en la comunidad empresarial.
La paradoja de un motor turístico fuerte pero tensionado
A pesar de las críticas, González Rubiera expresó optimismo sobre el futuro de Quintana Roo, especialmente mirando hacia 2026. Cree que la proximidad de México con Estados Unidos, combinada con su fuerte infraestructura hotelera y su atractivo natural, continuará atrayendo viajeros internacionales.
"Los turistas seguirán viniendo porque Quintana Roo es un lugar competitivo, es hermoso, y estamos muy cerca de Estados Unidos", dijo. "No nos irá mal, pero podríamos hacerlo mejor si elimináramos las barreras que perjudican la competitividad".
La declaración captura la paradoja de la industria turística de México: su éxito persiste a pesar del apoyo institucional limitado. De Cancún a Tulum, la demanda sigue siendo fuerte, pero los dueños de negocios dicen que el costo de mantener operaciones, desde impuestos aeroportuarios hasta permisos locales, ha aumentado constantemente.

Áreas clave que demandan atención
Los observadores de la industria destacan varios problemas que podrían determinar la dirección del sector en los años venideros. Entre ellos están los procedimientos aduanales e migratorios, que muchos describen como lentos e ineficientes; la persistencia de operadores de tours no regulados que ofrecen servicios piratas; y la necesidad de una logística más robusta e infraestructura aeroportuaria para apoyar flujos crecientes de visitantes.
En Quintana Roo, donde se están construyendo nuevas terminales aeroportuarias y conexiones viales, el progreso es visible pero desigual. El desafío, según los expertos, es asegurar que las inversiones vayan acompañadas de apoyo político efectivo. Sin coordinación fiscal a nivel federal, muchas iniciativas corren el riesgo de permanecer como esfuerzos aislados en lugar de ser parte de una estrategia nacional de turismo.
Promoción y percepción: el eslabón faltante
González Rubiera enfatizó que la promoción turística debe volver a ser una prioridad nacional. En los últimos años, los recortes presupuestales y el desmantelamiento de la junta de promoción turística federal de México han dejado a los destinos con recursos limitados para promocionarse en el extranjero.
"La promoción turística no puede seguir reduciéndose bajo la lógica de la austeridad", dijo. "Esta es una industria global, si no estás promoviendo, alguien más lo está".
La observación subraya un punto cada vez más repetido por hoteleros, operadores de tours e inversionistas: la competencia por turistas ya no es regional sino global. Países como Costa Rica y Colombia están invirtiendo fuertemente en posicionamiento de marca y campañas de sostenibilidad, mientras que México, a pesar de su tamaño y diversidad, corre el riesgo de perder impulso.

Entre la resiliencia y la reforma
Por ahora, la resiliencia del sector turístico de México sigue siendo una de sus fortalezas definitorias. Incluso en medio de incertidumbre fiscal y política, los destinos en todo el país continúan atrayendo millones de visitantes cada año. El desafío, sin embargo, radica en traducir ese impulso en competitividad a largo plazo.
Como argumentan González Rubiera y otros líderes de la industria, México necesita un nuevo marco, uno que vea el turismo no meramente como una fuente de ingresos fiscales sino como un impulsor del crecimiento inclusivo y el desarrollo regional.
The Tulum Times reporta que en regiones como la Riviera Maya, los empresarios aún encuentran formas de innovar, desde resorts ecológicos de bajo impacto hasta proyectos de turismo cultural que generan empleos locales. Lo que queda por verse es si la política nacional evolucionará para coincidir con esa energía empresarial.
El turismo en México continúa prosperando, pero el futuro de la industria podría depender de si la estrategia fiscal y la visión económica pueden finalmente alinearse.
Nos encantaría escuchar tus opiniones. Únete a la conversación en las redes sociales de The Tulum Times.
¿Elegirá México apoyar su crecimiento turístico mediante incentivos o continuará confiando en los impuestos como su principal estrategia?
The Tulum Times · Newsletter
La nota sigue en tu correo.
Lo esencial de Tulum y contexto local, un par de veces por semana. Gratis.
Sin spam. Cancelá cuando quieras.
Tulum Development, Permits, and Construction Watch
Reporting on permits, construction, regulation, and major development decisions shaping Tulum’s urban growth and investment climate.
“The best journalists reporting from paradise, highlighting the heroes that keep Tulum the most beautiful place in the world! THANK YOU!”








