La operación de espacios públicos de Tulum comienza esta semana en La Veleta, donde inspectores municipales y policías actuarán contra vendedores ambulantes que trabajan sin autorización, talleres mecánicos que reparan autos en la calle y propiedades abandonadas.

Se eligió la colonia porque generó más denuncias de ciudadanos sobre calles ocupadas que cualquier otra parte del municipio. De ahí, la operación avanza hacia la primera circunscripción y las cuadras del centro, luego hacia las colonias circundantes.

Para cualquiera que tenga un negocio que se desborde a una calle de Tulum, el anuncio funciona como una advertencia. Sergio Canto, director general de inspección del municipio, dijo que los propietarios sin regularización adecuada deben acudir a su oficina para que revisen su caso antes de que los inspectores lleguen a su cuadra. El objetivo declarado, en sus palabras, es poner en orden el municipio y organizar el comercio en las vías públicas.

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La Veleta acumuló más denuncias de ciudadanos

La Veleta ha absorbido más crecimiento de Tulum en la última década que casi cualquier otra parte de la ciudad, y las quejas siguen el crecimiento. El municipio no ha publicado el número de denuncias que recibió, solo que el volumen fue mayor ahí que en otros lados.

La colonia ya estaba en la lista del gobierno por otras razones. En mayo, funcionarios de planeación municipal abrieron sesiones públicas sobre un rediseño de la Avenida 7 Sur, presentado como un corredor comercial peatonal. El director de Planeación, Víctor Hernández, dijo en ese momento que el proyecto surgió de solicitudes de residentes y comerciantes de La Veleta. La misma avenida que el gobierno quiere convertir en un pasillo caminable es en la que actualmente las banquetas están en disputa.


Los talleres que se desbordaron a la calle

Los talleres mecánicos se mencionan específicamente en la operación. Los inspectores revisarán talleres que estacionan vehículos de clientes en la calle, realizan reparaciones en la calzada y ocupan espacio destinado al tráfico. En la práctica, esto describe un arreglo común en las colonias residenciales de Tulum, donde un taller pequeño renta un lote con espacio para dos autos y trabaja sobre seis.

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Los vendedores ambulantes que operan sin autorización son la segunda categoría. La tercera es lo que la ley municipal llama propiedad sin dueño: vehículos, remolques, materiales y equipo dejados en espacio público lo suficiente como para que nadie los reclame. El municipio dice que revisará estos casos y los desalojará cuando corresponda.


Dos dependencias, una operación

La Dirección de Inspección conduce la operación conjuntamente con la Secretaría de Seguridad Pública, que suministra la fuerza de cumplimiento cuando un vehículo tiene que moverse o un puesto tiene que retirarse. La coordinación entre ambas es importante porque inspección sola tiene herramientas limitadas. Un inspector puede emitir un aviso. Remover un camión que ha estado en la calle durante un año requiere policía.

Los funcionarios dicen que la revisión también cubrirá permisos. Donde un negocio cuenta con documentos que ya no coinciden con lo que realmente hace, o no tiene ninguno, el municipio dice que evaluará el caso y, en algunas áreas, considerará reubicación en lugar de cierre. Qué áreas y con qué criterios, no ha sido especificado.

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Una ventana para regularizar permisos antes de que lleguen los inspectores

La invitación de visitar la Dirección de Inspección antes de que comience la aplicación de la ley es la parte práctica del anuncio para los dueños de negocios. También es la parte con la vida más corta, ya que la operación comienza en La Veleta de inmediato y la oficina no ha anunciado horarios extendidos ni una ventanilla dedicada para los casos que está invitando.

Detrás de la aplicación de la ley hay un argumento sobre equidad que negocios formales en Tulum han estado presentando durante años. Un restaurante con licencia municipal paga sus impuestos, sus permisos y sus aportaciones. Un puesto en la misma esquina que no paga nada compite por los mismos clientes. Funcionarios municipales enmarcaron la operación en parte como respuesta a ese desequilibrio, y fueron cuidadosos en decir que las acciones no serán indiscriminadas, que cada situación será analizada individualmente.

Esa promesa es la que probablemente será más cuestionada. La revisión caso por caso es lenta, y una operación que comienza en una colonia y se expande a todo el municipio crea presión para avanzar más rápido de lo que la revisión individual permite.

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A dónde va la operación de espacios públicos de Tulum después de La Veleta

La secuencia anunciada es La Veleta primero, luego la primera circunscripción y el centro, después el resto de las colonias. El centro presenta un problema más difícil que La Veleta, porque la densidad del comercio semifijo es mayor ahí y mucho de él ha operado en el mismo lugar durante años, en algunos casos con tolerancia de administraciones anteriores.

El municipio no ha publicado un calendario para las fases después de La Veleta, ni el estándar que usará para decidir qué negocios se reubican y cuáles simplemente se desalojan. Hasta que lo haga, un mecánico en La Veleta con tres autos estacionados afuera de su puerta no tiene forma de saber si su caso es uno que recibe una audiencia.

¿Debería Tulum reubicar los talleres y vendedores que desaloje de La Veleta, o removerlos completamente? Únete a la conversación y comparte tu perspectiva con nosotros en Instagram y Facebook en @thetulumtimes.

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