Una petición ciudadana para reducir la tarifa de electricidad en Tulum ha superado las 1,000 firmas verificadas, reviviendo una queja histórica sobre los altos recibos de luz que enfrentan los residentes en todo el municipio.

La petición, titulada "Ayuda a cambiar la tarifa de CFE en Tulum de Tarifa 1B a 1C" e iniciada por el residente Alex Monroy, hace un llamado al gobierno de Tulum y a la dependencia municipal de agua y saneamiento, CAPA, para que soliciten formalmente a la Comisión Federal de Electricidad cambiar el municipio de la tarifa 1B a la tarifa 1C. En teoría, es un cambio de una sola letra. En la práctica, determina cuánta electricidad puede consumir un hogar antes de perder su subsidio del gobierno.

Para una ciudad en la costa del Caribe, donde el aire acondicionado y los ventiladores funcionan la mayor parte del año, ese umbral separa un recibo manejable de uno que se multiplica varias veces su tamaño habitual. Los hogares que superan los límites subsidiados se trasladaban a la tarifa Doméstica de Alto Consumo, conocida como DAC, que elimina el subsidio y cobra mucho más por kilovatio hora. Este cambio es el mecanismo detrás de los aumentos que muchas familias han experimentado este verano.

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Una petición gana impulso

La petición de Monroy estableció un objetivo formal modesto y ya lo ha superado ampliamente, recopilando más de mil firmas verificadas en Change.org. Su argumento es directo. Tulum, según la petición, cumple con las condiciones para calificar por la tarifa 1C, y los residentes pagan más que los vecinos en otras partes de Quintana Roo que ya están en esa categoría.

El documento se dirige a las autoridades locales y no directamente a la CFE, porque una reclasificación no comienza en la ventanilla donde la gente paga sus recibos. Tiene que ser solicitada a través de canales oficiales y respaldada por datos, por eso la petición presiona al Ayuntamiento de Tulum y a CAPA para que lleven el caso adelante. Los residentes en redes sociales han reportado recibos que saltan de alrededor de 1,700 pesos a más de 7,000 en un solo ciclo, aunque esas cuentas individuales no han sido verificadas de forma independiente.


Cómo funciona la tarifa de electricidad en Tulum

La CFE clasifica a los clientes domésticos en tarifas según la temperatura promedio de verano de cada localidad. Los lugares más calurosos reciben tarifas con letras más altas con límites subsidiados más generosos, bajo la lógica de que las personas en calor extremo no pueden evitar usar equipos de enfriamiento. La tarifa 1B corresponde a áreas que promedian alrededor de 28 grados Celsius. La tarifa 1C se aplica a zonas más calurosas y viene con umbrales de consumo más altos antes de que el subsidio desaparezca.

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El efecto práctico está en los límites. Bajo 1B, los bloques básico e intermedio son más pequeños, por lo que un hogar alcanza el techo más rápido. Una vez que el consumo promedio móvil de una casa cruza la línea de alto consumo, cae en DAC y se mantiene allí hasta que ese promedio baje de nuevo. Un solo bimestre caluroso no desencadena la penalización por sí solo, ya que la CFE mide un promedio móvil de doce meses, pero una serie de ciclos de verano intenso puede ser suficiente para llevar a una familia al límite. La brecha es pronunciada. Donde los bloques subsidiados se facturan a una fracción del costo real, la tarifa DAC corre varias veces más alto, que es cómo un recibo que antes rondaba mil pesos puede de repente marcar miles.


Una brecha con el resto de Quintana Roo

La comparación con otros municipios es el corazón de la queja. En 2017, después de años de presión de residentes y legisladores estatales, Benito Juárez, que cubre Cancún, junto con Cozumel e Isla Mujeres, aseguró una reclasificación de la tarifa 1C a la aún más favorable 1D. Los funcionarios de entonces estimaron que más de 300,000 usuarios se beneficiarían. Playa del Carmen montó su propio esfuerzo para cambiar de 1B a 1C en 2019.

Visto contra ese telón de fondo, la campaña de Tulum se lee menos como una demanda aislada y más como el último capítulo en un patrón regional. Las ciudades de Quintana Roo han argumentado, una tras otra, que sus clasificaciones se quedan atrás del calor que sus residentes realmente viven. La petición de Tulum encuadra la ciudad como la que aún está esperando.

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Una queja con raíces profundas

La frustración con la facturación de la CFE en Tulum no es nueva. Los reportajes locales documentaron quejas colectivas sobre cargos altos tan atrás como 2017 y 2018, cuando grupos de residentes se organizaron e interpusieron una queja conjunta ante la dependencia de protección al consumidor Profeco. Algunos de esos casos fueron resueltos. La pregunta de tarifa subyacente no lo fue, y ha resurgido cada vez que los meses más calurosos impulsan el consumo y los recibos hacia arriba.

Lo que ha cambiado es la herramienta. Una petición en línea verificada le da a la queja un conteo visible y una sola dirección, y cruzar la marca de mil firmas les da a los organizadores un número para presentar ante los funcionarios.


Qué sigue ahora

Una reclasificación no es una solución administrativa rápida. Requiere justificación meteorológica y revisión por parte del regulador de energía, y los casos más fuertes del pasado en Quintana Roo avanzaron solo cuando el congreso estatal o los gobiernos municipales los llevaron adelante. La petición es un punto de partida, una forma de demostrar apoyo público, no una decisión.

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Las preguntas abiertas ahora son si el gobierno de Tulum acepta la solicitud, si la CFE la reconoce, y cuánto tiempo tomaría cualquier revisión. Hasta entonces, los residentes que se acercan al pico de la temporada calurosa están vigilando sus medidores y sus recibos, y esperando a ver si la presión se convierte en una presentación formal.

¿Debe Tulum presionar por una reclasificación a la tarifa 1C, y tus propios recibos de electricidad han subido este año? Únete a la conversación y comparte tu perspectiva con nosotros en Instagram y Facebook en @thetulumtimes.