Un paseo matutino por las playas de Tulum solía sentirse como una promesa de libertad, de costa virgen, de naturaleza al alcance de todos. Pero últimamente, esa promesa parece venir con recibo. Y uno muy caro.

Tras una ola de rechazo público en redes sociales y en medios nacionales, la presidenta Claudia Sheinbaum intervino. Su mensaje: tómenselo en serio y actúen rápido.

Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum instruyó a las autoridades federales para que atendieran de inmediato las crecientes quejas ciudadanas sobre el Parque del Jaguar, un proyecto federal de alto perfil en Tulum, Quintana Roo. El parque, operado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ha sido blanco de críticas por lo que muchos consideran cuotas de entrada excesivas y acceso limitado a la playa.

ADVERTISEMENT

"Veamos si lo que se dice en línea es cierto, y si lo es, solucionémoslo", afirmó Sheinbaum. "También pido moderación en los precios. Es algo de lo que la gente se ha quejado constantemente en la zona de Tulum".

¿Tierra pública, tarifa privada?

Ubicado en uno de los corredores ecológica y culturalmente más ricos de México, el Parque del Jaguar fue concebido como un proyecto insignia que combinaba conservación, turismo y gestión con liderazgo militar. Pero en lugar de elogios, está recibiendo críticas.

Lo que se suponía sería un espacio para que locales y viajeros exploraran la herencia maya y la exuberante costa se ha convertido, según los críticos, en una experiencia cerrada con altos precios y reglas poco claras.

ADVERTISEMENT

Sheinbaum encargó a la secretaria de Turismo Josefina Rodríguez Zamora que coordinara un grupo de trabajo especial que incluye a Sedena para investigar los reportes y buscar soluciones inmediatas. La revisión no solo examinará los precios sino también la señalética y los caminos que conducen a la playa.

¿Un tipo diferente de barrera?

Tulum, que durante años ha sido reconocida como la capital de lujo descalzo de la Riviera Maya mexicana, ahora navega una nueva tensión: cómo equilibrar la conservación, el control militar y el acceso abierto en una de las áreas más visitadas del país.

Las quejas, que incluyen reportes de entrada denegada, sistemas de venta de boletos opacos e incluso restricciones para caminar ciertos senderos de playa, han tocado un nervio sensible. Para locales y operadores turísticos de largo recorrido, se siente como otra barrera en un pueblo que ya lucha contra la gentrificación y la exclusión.

ADVERTISEMENT

"No puedes cercar la naturaleza y llamarlo conservación", dijo un dueño de hotel que pidió no ser identificado por temor a represalias. "La playa siempre ha pertenecido a todos".

Tras las rejas: despidos e inquietud

Más allá de la playa, hay más problemas en ciernes. Al menos cinco empleados fueron despedidos recientemente del Parque del Jaguar. Fuentes internas sugieren que el número podría alcanzar más de 40 en las próximas semanas.

Los despidos están vinculados a Mundo Maya, la empresa que supervisa tanto las operaciones del hotel como las del parque. Los trabajadores describen un clima de ansiedad e impredictibilidad, familias enfrentándose al pago de renta sin ingresos, trabajadores del turismo de repente sin empleo cuando se acerca la temporada alta.

ADVERTISEMENT

"Mi hermano fue despedido sin explicación alguna", compartió un residente local en Aldea Zama. "Estamos acostumbrados a la inestabilidad en el turismo, pero esto se siente más político. Y nadie está explicando nada".

Es el tipo de historia pequeña que refleja un dilema más amplio: cuando las políticas nacionales se filtran hacia la plaza del pueblo, el sendero de playa, la mesa de la cocina.

El papel de Sedena bajo escrutinio

Entregar el control operacional de una reserva natural a las fuerzas armadas siempre iba a provocar debate. Los críticos cuestionaban la idoneidad de Sedena para gestionar espacios turísticos cuando el mandato de las fuerzas armadas es la seguridad nacional, no la hospitalidad.

ADVERTISEMENT

Si bien el proyecto fue elogiado inicialmente por su potencial para preservar el ecosistema y controlar el desarrollo descontrolado cerca de las ruinas de Tulum, la ejecución comienza a mostrar grietas.

En muchos sentidos, el parque se ha convertido en símbolo de una tendencia nacional más amplia: la militarización de la infraestructura y la tensión entre la visión federal y las realidades locales. Plantea una pregunta apremiante: ¿Puede una playa ser tanto protegida como pública?

Lo que está en juego en Tulum

Tulum ha sido siempre una paradoja. Es un lugar donde sesiones de yoga descalzo coexisten con desarrollos por miles de millones de pesos. Donde turistas concienzudos con el medio ambiente vuelan miles de kilómetros para "desconectarse" en lujo. Donde los locales a menudo quedan excluidos del paraíso que ellos mismos promocionan.

Los problemas del Parque del Jaguar no están aislados. Quejas similares han surgido en Playa del Carmen y Cancún, donde los espacios públicos cada vez se sienten fuera del alcance. La diferencia es que esta vez, la Presidenta de México se ha fijado en ello.

El llamado de Sheinbaum por moderación en los precios, y su disposición a cuestionar lo que sucede sobre el terreno, marca un cambio. Si se traduce en acciones seguirá siendo por verse.

Pero los residentes están observando. Los turistas están tuiteando. Y la playa, como siempre, espera.

The Tulum Times continuará monitoreando cómo evoluciona esta situación, particularmente cuando se acerca la temporada alta y los números de visitantes se disparan.

Una cosa es clara: lo que suceda en el Parque del Jaguar podría redefinir cómo México equilibra el turismo, la conservación y el acceso público en la próxima década.

Nos encantaría escuchar tus opiniones. Únete a la conversación en las redes sociales de The Tulum Times.
¿Cómo deberían gestionarse parques públicos como este para equilibrar preservación y acceso?

Relacionado: La presidenta Claudia Sheinbaum critica restricciones de Tulum a playas públicas

Selección del editor: Lee más sobre Hombre extranjero muere tras ser arrastrado por la corriente en playa de Parque del Jaguar.

Selección del editor: Lee más sobre Hombre extranjero muere tras ser arrastrado por la corriente en playa de Parque del Jaguar.

Selección del editor: Lee más sobre Hecho trágico: Hombre extranjero se ahoga en playa de Parque del Jaguar en Tulum.