Al inicio del taller, algunos de ellos no querían tomar el pincel. Al final, estaban levantando sus cuadros y explicando qué significaba cada color.

El 26 de junio, Letras Itinerantes llevó a 20 jóvenes de la comunidad maya de Manuel Antonio Ay a SFER IK Uh May, un museo de arte contemporáneo y espacio cultural cerca de Tulum. Para muchos de ellos, fue la primera vez que entraban a un museo. Lo que siguió fue una visita guiada, una meditación y una sesión con pintura acrílica sobre papel que produjo 20 obras completamente diferentes.

El día se organizó como parte de la programación continua que Letras Itinerantes desarrolla en Manuel Antonio Ay, una comunidad donde la fundación ha trabajado durante varios años en lectura, escritura, arte y desarrollo comunitario. No fue una visita de una sola ocasión. Fue el paso más reciente en un proceso que la fundación ha estado construyendo con estos jóvenes durante mucho tiempo.

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Dentro de SFER IK, por primera vez

SFER IK, en Uh May, se encuentra en la intersección de la arquitectura, la naturaleza y el arte contemporáneo. El espacio es reconocido internacionalmente y atrae visitantes de todo el mundo. No es un lugar al que típicamente lleguen jóvenes de comunidades mayas rurales en la Zona Maya.

La visita guiada fue lo primero. El grupo recorrió las propuestas del museo, encontrando obras y configuraciones espaciales diseñadas alrededor de la integración del arte y el ambiente natural. Para muchos del grupo, la experiencia planteó una pregunta que no habían considerado antes: qué cuenta como arte, y quién tiene derecho a hacerlo.

Esa pregunta se convirtió en la premisa para todo lo que vino después.

Four people in white shirts paint and draw at a wooden table surrounded by tropical foliage, with cups and art supplies scattered across the surface

Paco Rocha abre la sesión con silencio

Paco Rocha, fundador de Galería de Arte Equinoccio y colaborador voluntario de Letras Itinerantes que dirige los proyectos artísticos de la fundación en sus comunidades, dirigió el taller de la tarde. No comenzó con un lienzo ni una técnica. Comenzó con una meditación guiada.

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Con los ojos cerrados, se invitó a los participantes a moverse a través de sus propias emociones, a traer colores, imágenes y recuerdos sin intentar organizarlos. La instrucción que vino después fue simple: poner lo que encontraron sobre el papel.

El medio fue la pintura acrílica. El enfoque fue intuitivo. El color, la composición e instinto reemplazaron cualquier método formal. El objetivo no era la destreza técnica sino algo más difícil de enseñar: la experiencia de hacer algo que es genuinamente tuyo.

People seated around a table in a lush garden setting participate in what appears to be a reading or literary discussion event

20 cuadros, 20 mundos interiores

Cada participante produjo una sola obra. Ninguna se parecía a otra. Las obras reflejaban la variedad de lo que había en la sala: diferentes registros emocionales, diferentes lenguajes visuales, diferentes formas de ver y organizar el mundo. Algunas eran audaces con el color. Otras eran cuidadosas y contenidas. Todas eran específicas de la persona que las hizo.

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El cambio en el grupo a lo largo del día fue visible. Jóvenes que habían comenzado la sesión callados y reticentes terminaron de pie frente a su propia obra, nombrando lo que habían pintado y por qué. Ese movimiento, de la vacilación a la apropiación, es algo que Letras Itinerantes ha visto antes en sus comunidades. También es, según la fundación, una de las cosas más difíciles de lograr por cualquier otro medio.


Lo que la fundación está construyendo en Manuel Antonio Ay

Manuel Antonio Ay es una de las comunidades donde Letras Itinerantes mantiene programación activa y continua. El trabajo allí comenzó años antes de esta visita y cubre múltiples áreas: alfabetización, expresión creativa y el trabajo más lento de construir relaciones entre la fundación y las familias a las que sirve.

El día en SFER IK fue diseñado como una extensión de ese trabajo existente, no como un evento aislado. El proceso creativo que Paco Rocha dirigió en el museo se basó en lo que ya había desarrollado con el mismo grupo en la comunidad. La visita le dio a ese proceso un nuevo contexto físico, uno que lleva un mensaje específico: que espacios como este existen también para estos jóvenes, y que pertenecen en ellos.

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Letras Itinerantes describe la colaboración entre SFER IK y Paco Rocha como un ejemplo de lo que es posible cuando instituciones culturales, artistas independientes y organizaciones comunitarias trabajan hacia el mismo objetivo. La fundación continúa ejecutando programas en dos comunidades en Quintana Roo y una cerca de Mérida.

Las fotografías del día fueron tomadas por Soul Photography, cuyo trabajo voluntario hizo posible documentar la experiencia. Puedes seguir su trabajo en Instagram en @soul.photography.

Apoya a Letras Itinerantes

Programas como este dependen del apoyo individual. Si deseas ayudar a Letras Itinerantes a llevar más experiencias como esta a comunidades mayas en Quintana Roo, puedes hacer una donación única o mensual a través de su sitio web en fundacionletrasitinerantes.org o mediante transferencia bancaria a la siguiente cuenta:

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  • Institución: Banamex
  • Titular de la cuenta: Letras Itinerantes A.C.
  • RFC: LIT170926BIA
  • Número de cuenta: 70117336725
  • CLABE: 002180701173367253

Para información de facturación o recibos, contacta a la fundación en fundacionletrasitinerantes@gmail.com o por teléfono al (555) 909 3426.

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