La senadora Mayuli Martínez afirma que miembros de la Guardia Nacional le impidieron filmar la construcción del Tren Maya en Quintana Roo, lo que supone el segundo incidente documentado en el mismo lugar en las últimas semanas.
El conflicto reaviva la preocupación por la transparencia, el acceso de la prensa y la supervisión civil en uno de los proyectos de infraestructura más costosos del gobierno federal, a pesar de que la presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido públicamente en que está permitido filmar las obras y que no existe censura en México.
La senadora afirma que le negaron el acceso a la obra.
Martínez, senadora del Partido Acción Nacional (PAN), viajó a un tramo del Tren Maya en Quintana Roo para documentar las obras en curso. Según su relato, personal uniformado la interceptó, cuestionó su presencia y le exigió credenciales antes de permitirle filmar.
«¿Tiene permiso? ¿Solicitó autorización a la empresa para poder recabar información sobre la construcción?», le preguntó uno de los miembros de la Guardia Nacional, según la grabación que ella publicó posteriormente.
La senadora, quien afirmó haber llegado sin identificación, replicó. Cuestionó por qué una legisladora necesitaría autorización para filmar una obra pública financiada con fondos federales cuando su propósito era simplemente informar.
El agente pareció tener dificultades para responder. "Bueno, la compañía tiene que... para hacer un documental o algo así, hay que solicitar un permiso. ¿Por qué? ¿Por qué? Obviamente, para que te concedan la autorización", dijo.
Un segundo incidente en el mismo tramo del Tren Maya
Martínez visitó la misma zona donde, semanas antes, según se informó, personal de seguridad le pidió a un ciudadano que borrara un video que documentaba los trabajos de refuerzo en el viaducto elevado.
El vídeo anterior fue publicado por el ingeniero y activista Wilberth Esquivel. Filmando desde el interior de su vehículo, Esquivel afirmó que el segmento sur del tramo 5, cerca de Xpu-Ha, mostraba signos de hundimiento. «Están reforzando la viga de soporte porque los pilotes se están hundiendo», dijo en la grabación.
Días antes de la visita del senador, Esquivel publicó un segundo video que mostraba que los soportes metálicos temporales cerca de Xpu-Ha habían sido retirados. Según su relato, los soportes fueron desmontados después de que los operarios terminaran de demoler y reconstruir las columnas en los puntos donde los pilotes originales habían fallado, mientras que los andamios metálicos servían como refuerzo provisional.
Los trabajadores de la obra presionaron a Esquivel para que dejara de filmar, argumentando que grabar no estaba permitido en una zona federal. Sin embargo, el video fue publicado.

La postura de Sheinbaum y la contradicción en la práctica.
En su rueda de prensa matutina del 8 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió al incidente de Esquivel y afirmó que no existía ningún obstáculo para documentar la zona.
"No debieron haberle pedido que borrara el video. Cualquier video puede publicarse. En México hay libertad de expresión", dijo el presidente al ser cuestionado sobre la grabación, que había sido distribuida a través de un canal de YouTube.
La experiencia de la senadora, registrada tras esa declaración pública, contradice directamente la versión oficial. Martínez presentó su visita como una labor rutinaria de supervisión legislativa, no como una provocación. El intercambio que grabó muestra al agente insistiendo en un permiso emitido por la constructora contratada para construir la línea, y no por una autoridad pública.
El papel de la Guardia Nacional Tren Maya y la cuestión de la supervisión.
El gobierno federal ha asignado a la Guardia Nacional un papel fundamental en la protección y operación de tramos del Tren Maya. Este cuerpo fue creado como una fuerza de seguridad civil, pero está integrado mayoritariamente por personal de origen militar, y su despliegue alrededor del proyecto ha colocado a agentes federales armados en el perímetro de las obras financiadas con fondos públicos.
Este acuerdo ha dado lugar a dos encuentros filmados en rápida sucesión en el mismo punto de la línea. En ambos casos, se le pidió a la persona que filmaba que se detuviera, que borrara la grabación o que mostrara un permiso emitido por la constructora. Ninguna de las dos personas estaba obstaculizando la obra.
Ni la Guardia Nacional ni la agencia federal responsable del Tren Maya han aclarado públicamente qué normas rigen la filmación en la vía férrea, quién está autorizado a conceder el acceso o cómo se ajustan esas normas a la postura declarada del presidente de que se permite grabar.
Por ahora, las imágenes del senador añaden más presión a un proyecto que ya enfrenta escrutinio por su impacto ambiental, sobrecostos y una serie de problemas técnicos en tramos del viaducto elevado en Quintana Roo. La siguiente prueba será si el gobierno federal publica un protocolo escrito sobre el acceso o si persiste la discrepancia entre las declaraciones oficiales y la práctica en obra.
¿Deberían los legisladores y los ciudadanos estar obligados a pedir permiso a la constructora para filmar en una obra pública financiada con fondos federales? Únete a la conversación y comparte tu opinión con nosotros en Instagram y Facebook en @thetulumtimes .
