Una habitación tranquila. Un niño de cinco años golpea una pelota texturizada con la punta de los dedos mientras una terapeuta se arrodilla a su lado, hablándole en voz baja y pausada. Es miércoles por la mañana en el Centro Municipal de Rehabilitación Integral de Tulum, conocido localmente como CRIM. Dentro de estas modestas paredes, algo más ambicioso comienza a tomar forma.

La visita de esta semana a las instalaciones no tuvo que ver con discursos ni ceremonias. Fue simplemente eso: una visita. Un intento de conocer de cerca el trabajo diario que se realiza tras esas puertas clínicas, donde la fisioterapia se combina con la paciencia y la dedicación que brindan personas que rara vez aparecen en los titulares.

El proyecto se centró en un terreno cercano, actualmente vacío, que pronto albergaría algo nuevo: un Centro Multisensorial. No se trataba de una simple extensión o anexo, sino de un espacio diseñado específicamente para aquellos cuyas necesidades suelen quedar desatendidas. Niños con dificultades en el procesamiento sensorial. Personas con afecciones neurológicas. Familias que se adentran en el complejo mundo del espectro autista.

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Tulum invests in sensory therapy for autism with a new inclusive care center - Photo 1

Esta no será una clínica cualquiera. Al menos, ese no es el plan. El proyecto contempla equipos sensoriales interactivos, tecnología terapéutica y salas diseñadas no solo para la eficiencia, sino también para la comodidad. Un lugar donde las mentes sobreestimuladas puedan encontrar la calma y los cuerpos inquietos puedan interactuar sin miedo.

Por supuesto, los planos son una cosa. Lo que es real ahora mismo es el ritmo de CRIM en sí. Los terapeutas ajustan las rutinas en tiempo real. Las enfermeras gestionan historiales clínicos y conversaciones. Las familias esperan pacientemente en las salas de espera, con la esperanza de que haya progreso, por lento que sea. Durante la visita, personal de DIF, salud pública y equipos de infraestructura recorrieron las instalaciones, no para realizar un trabajo, sino para reflexionar sobre cómo funcionan las cosas y dónde aún hay deficiencias.

Actualmente, CRIM ofrece terapias físicas, del habla y ocupacionales, atención médica básica y apoyo emocional. Decenas de personas acuden a sus instalaciones cada semana. Para muchos, es el único lugar de la ciudad donde se sienten comprendidos.

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El Centro Multisensorial busca expandir esa sensación. Llegar a más niños. Satisfacer más necesidades. Ofrecer no solo servicios, sino también comprensión.

Se habla de accesibilidad universal. De especialistas capacitados que saben cómo brindar apoyo en lugar de corregir. De diseñar cada rincón pensando en el usuario, no en el arquitecto. Estas ideas suenan ambiciosas, pero nacen de una urgencia real y cotidiana. Del niño que se estremece bajo las luces fluorescentes. Del padre o la madre que finalmente recibe un diagnóstico tras meses de silencio.

Si desea obtener más información sobre el nuevo Centro Multisensorial, ya sea padre, cuidador, terapeuta o simplemente parte de la comunidad, puede comunicarse directamente con el Ayuntamiento de Tulum. Llame al +52 984 802 5461 o visite tulum.gob.mx para contactarnos. A veces, hacer las preguntas correctas es el primer paso para construir algo verdaderamente inclusivo.

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Este es el desafío silencioso al que se enfrenta Tulum: no solo construir algo nuevo, sino construir algo que escuche.