Buzos especializados en cuevas han mapeado aproximadamente 2.000 kilómetros de pasajes inundados bajo la Península de Yucatán. Un nuevo estudio de varios años del acuífero de Yucatán busca determinar si ese laberinto es una rama de una red mucho más grande.

La investigación, conocida como Proyecto MAYAS, es liderada por el explorador y especialista en buceo en cuevas Robbie Schmittner, quien ha pasado más de 30 años explorando cuevas en la península. Científicos de México, Austria y Alemania participan en el trabajo, y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) respalda la iniciativa.

La pregunta tiene implicaciones prácticas. Millones de personas en la península dependen de este acuífero para obtener agua, al igual que el turismo, la agricultura y la pesca en Quintana Roo. Saber cómo viaja el agua bajo tierra es el primer paso para conocer qué áreas necesitan más protección.

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Sac Actun y Ox Bel Ha podrían ser ramificaciones secundarias

La hipótesis central del proyecto se concentra en dos nombres que todos los buzos en Tulum conocen. Sac Actun y Ox Bel Ha se encuentran entre los sistemas de cuevas inundadas más extensos documentados en el mundo, y ambos están cerca del pueblo. Los investigadores de MAYAS proponen que estos sistemas, a pesar de su magnitud, podrían ser expresiones secundarias de una red hidráulica más profunda cuyos conductos principales nunca han sido completamente explorados.

El nombre mismo describe el objetivo. MAYAS es un acrónimo en español para movimiento de agua a gran escala en el acuífero subterráneo de la península.

El equipo presenta la red más profunda como una hipótesis, que las mediciones de campo podrán confirmar o descartar. Nada sobre su existencia ha sido confirmado todavía.

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Seis estructuras geológicas que podrían dirigir el acuífero de Yucatán

El modelo de investigación se centra en seis grandes estructuras geológicas que podrían jugar un papel importante en cómo circula el agua subterránea en la región:

  • El Anillo de Cenotes, el arco de sumideros que marca el cráter de impacto enterrado de Chicxulub en el estado de Yucatán
  • La Sierrita de Ticul
  • Río Hondo
  • Holbox
  • Akumal, en la costa a corta distancia al norte de Tulum
  • El Arco de La Libertad

Los investigadores estudiarán cómo estas estructuras se conectan entre sí y cómo cada una moldea el movimiento del agua a escala regional, en lugar de cueva por cueva.

¿Podrían las corrientes del Canal de Yucatán empujar el agua bajo tierra?

Una segunda hipótesis se enfoca en aguas offshore. El equipo desea determinar si las corrientes y diferencias de presión asociadas con la dinámica marina en el Canal de Yucatán, el paso entre el Mar Caribe y el Golfo de México, actúan como un factor importante en la circulación del agua subterránea en tierra.

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Si la idea se comprueba, el océano ayudaría a establecer el ritmo del agua que se mueve bajo la costa de la Riviera Maya. Como la red más profunda, sigue siendo una propuesta por verificar mediante el estudio científico y datos de campo.

Drones sobre la selva, buzos en los conductos

El trabajo de campo opera en tres niveles. Desde el aire, equipos vuelan drones que portan instrumentos geofísicos capaces de detectar signos de fracturas y posibles estructuras de cuevas bajo la superficie.

En tierra, los investigadores examinan formaciones geológicas y buscan cenotes y otros puntos de entrada natural al sistema de agua.

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Bajo tierra, buzos especializados en cuevas viajan y mapean los conductos inundados. Su trabajo incluye medir tasas de flujo y corrientes, analizar la calidad del agua y recopilar muestras para estudios de ADN y biológicos, incluyendo algas y bacterias. En conjunto, los datos deberían proporcionar una visión más amplia de las rutas que sigue el agua y cómo las estructuras geológicas se vinculan entre sí.

Posibles restos de la Edad de Hielo y un pez ciego de cueva

Las expediciones ya han producido hallazgos que amplían el alcance del proyecto más allá de la hidrología. De acuerdo con reportes sobre el proyecto, los miembros del equipo localizaron restos humanos que podrían datar de la última Edad de Hielo, así como un pez ciego de cueva que podría representar una especie previamente desconocida para la ciencia.

La información publicada hasta ahora no especifica dónde se encontraron los restos ni cómo se estimó su antigüedad, y el pez aún no ha sido formalmente descrito.

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La región tiene antecedentes para ambos tipos de descubrimiento. En Hoyo Negro, un pozo sumergido dentro del sistema Sac Actun, los buzos recuperaron el esqueleto de una joven adolescente, posteriormente conocida como Naia, fechada hace aproximadamente 12.000 a 13.000 años, lo que la convierte en uno de los esqueletos humanos más antiguos encontrados en América. Las cuevas inundadas de la península también albergan peces ciegos y crustáceos adaptados a la oscuridad permanente.

Hacia dónde viajan los contaminantes una vez que entran en las cuevas

Debido a que el acuífero está conectado, las sustancias que entran en él en un punto pueden viajar distancias considerables y alcanzar ecosistemas lejos de donde fueron introducidas. Uno de los objetivos principales del proyecto es identificar las zonas más vulnerables a la contaminación.

Ese conocimiento podría dar a las autoridades una base científica para proteger cenotes, humedales, manglares y ecosistemas costeros conforme continúa el crecimiento urbano en la península. El equipo señala que la identificación de esas áreas depende de lo que la investigación finalmente muestre.

Cinco años de trabajo de campo, con Belice y Guatemala en perspectiva

El proyecto está planeado para ejecutarse durante al menos cinco años. Cuenta con apoyo de la iniciativa Perpetual Planet de Rolex y trabaja con universidades, centros de investigación e instituciones gubernamentales, incluyendo Conanp e Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Su trabajo de campo también cubre partes de Veracruz y otras áreas del sur de México, con una posible extensión hacia Belice y Guatemala. Los hallazgos serán compartidos a través de publicaciones científicas, asociaciones con agencias de conservación y programas educativos para escuelas, universidades y el público.

Para Tulum, la respuesta que hay que esperar es si Sac Actun y Ox Bel Ha son ramas de algo más profundo. Hasta que lleguen las mediciones, el mapa del agua bajo el pueblo permanece incompleto.

¿Cuál cenote o sistema de cuevas cercano a Tulum te gustaría que los investigadores mapearan a continuación? Únete a la conversación y comparte tu perspectiva con nosotros en Instagram y Facebook en @thetulumtimes.