Decenas de exempleados del club de playa Vagalume en Tulum acusan públicamente a Mandala Group, la empresa operadora del local ahora cerrado, de no haberles pagado la indemnización por despido que les corresponde por ley, más de un mes después del cierre. Los trabajadores afirman que firmaron sus cartas de renuncia con la garantía de la empresa de que recibirían la compensación de inmediato. Sin embargo, esto no ha sucedido.

El caso ha atraído la atención a través de las redes sociales, donde exempleados han publicado relatos detallados del presunto impago. Sus declaraciones describen un patrón que va más allá de los salarios atrasados: trabajadores que regresaron a sus estados de origen con la promesa de recibir un salario por trabajo remoto, proveedores que prestaron servicios y aún no han sido compensados, y una empresa que no ha emitido ninguna declaración pública mientras continúa promoviendo nuevos proyectos de desarrollo.

Los trabajadores afirman que les pidieron que renunciaran bajo falsas promesas.

Según los relatos que circulan en internet, la gerencia de Vagalume se puso en contacto con los empleados como parte del proceso de cierre y les pidió que presentaran sus renuncias formales. A cambio, los trabajadores afirman que les aseguraron que sus indemnizaciones completas, incluidos los pagos de liquidación y las prestaciones legalmente exigidas, se les transferirían en un plazo breve.

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Ese traspaso nunca se produjo.

Más de 30 días después del cese de operaciones de Vagalume, los trabajadores afectados afirman no haber recibido ni pago ni una explicación clara por parte de los representantes legales de la empresa. Varios exempleados relatan haber contraído deudas o utilizado sus ahorros a la espera de la indemnización prometida. Esta demora ha provocado que algunos no puedan cubrir el alquiler, la comida ni otros gastos básicos.

La situación es particularmente grave para los trabajadores de otros estados que habían emigrado a Tulum para trabajar y optaron por regresar a sus estados de origen tras el cierre, confiando en la garantía de la empresa de que recibirían el pago a distancia. Según sus testimonios, dicha garantía no se cumplió.

Los proveedores y contratistas también informan sobre saldos impagos.

La disputa financiera no parece limitarse a los antiguos empleados de Vagalume. Testimonios de la comunidad empresarial de Tulum indican que varios proveedores y contratistas locales que prestaron bienes o servicios al recinto también están a la espera de recibir el pago por trabajos ya realizados.

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Esta dimensión más amplia de la supuesta deuda refuerza la preocupación de que las dificultades financieras de Mandala Group vayan más allá de una situación laboral puntual. El Tulum Times no ha verificado de forma independiente el monto total adeudado ni el número de proveedores afectados, ya que ni Vagalume ni Mandala Group han confirmado ni desmentido públicamente estas afirmaciones.

Mandala Group promueve la expansión mientras aumentan las reclamaciones de deuda.

Lo que ha provocado la indignación de extrabajadores y miembros de la comunidad es el contraste entre el presunto impago y la actividad pública de la empresa. Mandala Group ha mantenido una activa campaña promocional anunciando nuevos proyectos y aperturas previstas en otros destinos turísticos de México.

Para los trabajadores que afirman no haber recibido ni un solo peso de la empresa, los anuncios de expansión han intensificado su resentimiento. Varios exempleados han manifestado en sus redes sociales que las señales de crecimiento de la compañía hacen que el silencio sobre las indemnizaciones por despido sea aún más difícil de aceptar.

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Vagalume y Mandala Group no han respondido oficialmente.

Hasta la fecha de publicación, ni la antigua gerencia de Vagalume ni la dirección corporativa de Mandala Group han emitido ninguna declaración sobre las acusaciones. No se ha comunicado ningún plazo de pago a los trabajadores afectados, ni se ha puesto a disposición a ningún portavoz para responder a las alegaciones.

El Tulum Times se puso en contacto con Mandala Group para solicitar comentarios, pero no recibió respuesta antes de la publicación de este artículo.

Creciente inquietud en el sector turístico de Tulum.

El caso se desarrolla en un contexto económico difícil. El sector turístico y hotelero de Tulum ha atravesado un periodo complicado, con varios negocios que reportan una menor ocupación, márgenes de ganancia reducidos y presiones operativas. Conflictos laborales de esta magnitud pueden dañar la reputación de los empleadores en un mercado que depende en gran medida de trabajadores temporales dispuestos a trasladarse para trabajar en el sector turístico.

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Extrabajadores de Vagalume han manifestado públicamente su intención de recurrir a todas las vías legales disponibles para recuperar la indemnización que les corresponde. Según la legislación laboral federal mexicana, los trabajadores despedidos efectivamente, incluyendo aquellos que renuncian bajo condiciones que pueden considerarse coacción o engaño, conservan el derecho a indemnización por despido y prestaciones legales. No se ha confirmado en la documentación disponible si se han presentado denuncias formales ante la Junta de Conciliación y Arbitraje o la autoridad laboral competente en Quintana Roo.

Lo que está claro es que los trabajadores implicados no están dispuestos a dejar el asunto zanjado. Sus relatos, compartidos públicamente y con todo detalle, ya han llegado a un público más amplio que el que suele atraer un conflicto laboral privado, y la ausencia de respuesta por parte de las empresas probablemente mantendrá esa atención.


¿Has trabajado en el sector hotelero de Tulum y has tenido algún conflicto por indemnización o salarios impagos? Únete a la conversación y comparte tu perspectiva con nosotros en Instagram y Facebook en @thetulumtimes .

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