El alcalde de Tulum, Diego Castañón Trejo, supervisó recientemente las labores de limpieza de playas y la remoción de sargazo en la zona costera. Esta iniciativa constituye un pilar fundamental de una estrategia más amplia diseñada para mantener las emblemáticas playas de Tulum en óptimas condiciones tanto para residentes como para visitantes internacionales.
Acompañado por altos funcionarios de la Zona Federal Marítima Terrestre (ZOFEMAT), Castañón Trejo destacó que estas acciones de alta intensidad son el resultado de un esfuerzo coordinado entre las autoridades municipales y el sector hotelero local. El objetivo es claro: agilizar la recolección y disposición final de las macroalgas pardas que siguen afectando la integridad visual y ambiental del litoral de la Riviera Maya.
Una respuesta técnica coordinada
Durante la inspección, los funcionarios técnicos informaron que Tulum ha desplegado estratégicamente 10 contenedores de gran tamaño diseñados para optimizar la gestión logística del sargazo. Estas unidades especializadas permiten tiempos de tránsito más rápidos entre la costa y los vertederos designados, reduciendo el tiempo que las algas permanecen descomponiéndose en la arena.
«Nos encontramos aquí en la zona hotelera junto a nuestro equipo de ZOFEMAT, supervisando el progreso de estas labores de limpieza», declaró Castañón Trejo durante el recorrido. «Estas acciones marcan una diferencia tangible. Se trata de organización, coordinación y fomento del trabajo en equipo. Debemos seguir uniendo fuerzas para que Tulum continúe avanzando».
Este cambio operativo ya ha dado resultados tangibles. Al centralizar los puntos de recogida y utilizar los nuevos contenedores, el municipio ha logrado reducir la acumulación en varios puntos críticos de la costa. La estrategia se basa en gran medida en la colaboración de los empresarios turísticos, cuya participación ha sido fundamental para fortalecer la respuesta ante la llegada masiva de algas.

Volúmenes sin precedentes en 2026
La magnitud del desafío en 2026 es significativamente mayor que en años anteriores. Los informes oficiales indican que, solo en las primeras tres semanas de marzo, los equipos de mantenimiento recolectaron más de 750 toneladas de sargazo. Este volumen requirió más de 100 viajes de ida y vuelta para el vaciado y la eliminación de los contenedores.
Para poner estas cifras en perspectiva, la llegada del sargazo en febrero de 2026 registró 244 toneladas en Tulum, un aumento asombroso en comparación con las 59 toneladas registradas durante el mismo mes de 2025. Este incremento, que casi se ha cuadruplicado, pone de manifiesto el comportamiento "atípico" del fenómeno, que los investigadores han observado durante los últimos siete años.
Históricamente, las llegadas más intensas se concentraban entre septiembre y octubre. Sin embargo, la temporada de 2026 ha alterado por completo esos plazos tradicionales. Ahora, las algas llegan con mayor frecuencia fuera de los periodos establecidos, lo que confirma una alteración permanente en sus patrones temporales. Funcionarios de ZOFEMAT confirmaron que, incluso después de una breve tregua de tres o cuatro días provocada por un frente frío reciente, el sargazo comenzó a llegar de nuevo casi de inmediato al estabilizarse las condiciones meteorológicas.

Los riesgos económicos de la Semana Santa
La urgencia de estas labores de limpieza se ve acentuada por la llegada de la Semana Santa. David Ortiz Mena, presidente de la Asociación de Hoteles de Tulum, expresó su profunda preocupación por el posible impacto en la economía local. Con una ocupación hotelera que ronda el 80%, lo que está en juego para el "noveno municipio" es sumamente importante.
«Si no controlamos la llegada de esta alga marina, afectará negativamente a los visitantes y, con el tiempo, los alejará de nuestras playas», comentó Ortiz Mena. Advirtió que, si el sargazo persiste, los viajeros que buscan las clásicas aguas turquesas del Caribe podrían buscar otras opciones, dirigiendo su atención a zonas arqueológicas, cenotes o la Reserva de la Biosfera de Sian Ka'an.
Si bien la diversificación de la oferta turística es generalmente positiva, el sector hotelero depende del principal atractivo de las playas limpias para mantener su estatus de lujo. Ortiz Mena señaló que, a pesar de que algunos empleados de hoteles limpian la arena hasta dos veces al día, el volumen de algas que llegan sigue siendo una amenaza constante. El sector privado continúa solicitando un mayor apoyo de los tres niveles de gobierno para hacer frente a lo que se ha convertido en una contingencia ambiental permanente.
El fenómeno del "agua con chocolate"
El impacto del sargazo va más allá de su acumulación física en la arena. Los operadores turísticos locales de la zona hotelera han descrito una degradación visual del propio mar. Cuando grandes cantidades de sargazo permanecen en aguas poco profundas, el proceso de descomposición y la suspensión de materia orgánica tiñen el agua de un color marrón oscuro y turbio, una condición que los lugareños suelen denominar "agua de chocolate".
"El mar se ve oscuro y feo, y eso hace que los turistas no se queden", explicó un operador turístico local. "Los vemos abandonar las zonas costeras para ir a las lagunas o a los cenotes. Buscan lugares limpios para nadar".
Este cambio en el comportamiento turístico representa un importante desafío logístico para el sector servicios. Si bien Tulum es famoso por su red de cenotes, la concentración de miles de bañistas en sistemas de agua dulce del interior genera una presión ambiental adicional sobre esos frágiles ecosistemas.

Integración en la Estrategia Nacional
Los esfuerzos locales de Tulum se están integrando a un marco administrativo mucho más amplio. El municipio se ha adherido oficialmente a la Estrategia Nacional de Limpieza y Conservación de Playas 2025-2030. Este plan a largo plazo, respaldado por el Gobernador de Quintana Roo, busca profesionalizar el manejo del sargazo mediante una mejor infraestructura y medidas de contención marina.
Las autoridades estatales ya han informado de la retirada de entre 12.000 y 13.000 toneladas de sargazo en toda la región en lo que va de año. Para evitar que las algas lleguen a la costa, el estado ha instalado 7.200 metros de barreras marinas, y está previsto el despliegue de otros 5.000 metros esta semana. Estas barreras cuentan con el apoyo de embarcaciones especializadas, llamadas "sargaceras", diseñadas para interceptar las masas de algas en alta mar.
El objetivo de este enfoque multinivel es avanzar hacia un modelo de gestión permanente, en lugar de reactivo. Los expertos atribuyen el continuo aumento del sargazo a factores como el cambio climático, el aumento de la temperatura del océano y el vertido de nutrientes al Atlántico. Dado que estos factores no muestran signos de revertirse, es probable que los patrones irregulares observados en 2026 se conviertan en la nueva referencia para la Riviera Maya.
En definitiva, las cifras reportadas por la administración de Diego Castañón Trejo reflejan el trabajo constante de las brigadas encargadas de preservar el recurso natural más valioso de Tulum. La combinación de recolección terrestre, colocación estratégica de contenedores y barreras marítimas representa la respuesta más sofisticada hasta la fecha, aunque la lucha contra la marea marrón sigue siendo una batalla constante para toda la región del Caribe.
