Las autoridades municipales de Tulum han extraído más de 1.300 toneladas de sargazo de las costas locales este año. La operación se basa en una red logística diseñada para mitigar el impacto ambiental y económico en el destino.
La llegada del sargazo pelágico se ha convertido en un desafío estructural recurrente para el Caribe mexicano. En Tulum, donde la belleza costera impulsa el sector turístico internacional, la acumulación descontrolada de macroalgas representa un riesgo inmediato para la ocupación hotelera y el comercio local. La biomasa en descomposición que queda en la costa también acelera la erosión costera, daña las zonas de anidación de tortugas marinas y degrada la calidad del agua cerca de la costa.

Para hacer frente a la continua llegada de personas, la administración del alcalde Diego Castañón Trejo ha formalizado un sistema de acopio selectivo. Las operaciones actuales se centran en 17 contenedores estratégicos, priorizando la zona hotelera de alta densidad, donde la vulnerabilidad económica es mayor.
La infraestructura, operada en coordinación con la Zona Federal Marítima Terrestre (Zofemat), destina 10 de sus 17 contenedores directamente a la Zona Hotelera. Este segmento presta servicio a más de 25 importantes centros de alojamiento. Datos municipales indican que este sistema ha facilitado 380 viajes de extracción directa. La estrategia de remoción inmediata está diseñada para interceptar las algas antes de que comience su descomposición.
Para garantizar la integridad física de las playas, la estrategia minimiza intencionadamente el uso de maquinaria pesada directamente sobre la arena. En su lugar, el trabajo manual de brigadas ambientales especializadas y el personal cooperativo de los hoteles dirigen los puntos de acumulación hacia los contenedores designados. Este mecanismo logístico protege el delicado perfil costero a la vez que mantiene la eficiencia en la extracción de biomasa.
Además de la extracción de sargazo, las labores de limpieza municipales han recogido más de 15 000 kilogramos de residuos marinos. Esta función de limpieza secundaria sigue siendo fundamental para evitar que la contaminación por plásticos, los aparejos de pesca desechados y los microplásticos lleguen al sistema adyacente de la Barrera Arrecifal Mesoamericana. Estos esfuerzos de conservación, que se complementan entre sí, buscan preservar el delicado equilibrio de los corredores marinos situados cerca de la costa.

David Buchanan, director general de Zofemat, y el funcionario Fili Tah Balam acompañaron al alcalde durante las recientes rondas de supervisión para evaluar la eficiencia operativa de la red de contenedores. Su supervisión confirma que los tiempos de respuesta rápidos son cruciales durante los períodos de mayor afluencia, fuertemente influenciados por las corrientes de viento predominantes en el Caribe mexicano.
El gobierno local considera la limpieza como un servicio esencial tanto para la economía turística como para la población residente. La gestión a largo plazo de este fenómeno ambiental exige una inversión institucional continua y una colaboración estructural con los operadores hoteleros, estableciendo una logística permanente en lugar de reacciones estacionales temporales.
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* Fotos del Ayuntamiento de Tulum.
