No todos los días una villa de la Riviera Maya se transforma en un restaurante digno de una estrella Michelin. Pero claro, Tulum no es un lugar cualquiera. Y Chef Please no es un servicio de cenas privadas cualquiera.
Nacida de la audaz visión del grupo hotelero Vacaanda, esta división culinaria está redefiniendo la experiencia del lujo en Tulum y Playa del Carmen. No se requiere habitación de hotel. No se necesita reserva formal. Solo el aroma de las tortillas de maíz chisporroteando en un comal y la brisa marina que entra por su patio mientras un chef de renombre internacional prepara su próximo plato. Esa es la magia que Chef Please promete y, por lo visto, cumple.
Un viaje gastronómico mexicano de alta cocina, sin salir de la villa.
La historia comienza en 2020, cuando Chef Please se lanzó como el primer servicio de chef privado en Tulum. Era una época en la que la gente replanteaba el concepto de espacio, cercanía y el significado de la experiencia. En ese contexto, surgió un nuevo tipo de hospitalidad que no necesitaba manteles blancos ni maîtres para sentirse exclusivo.

Ahora, bajo la dirección creativa del chef Daniel Almendra, la empresa ha presentado un nuevo menú degustación. Se trata de un viaje sensorial por México, reinventado para desayunos, brunch, cenas al atardecer y celebraciones nocturnas. Los platillos de Almendra no solo alimentan, sino que narran historias; cada bocado es un pequeño relato de cultura, memoria y lugar.
“Se trata de despertarse y encontrar tu desayuno favorito ya preparado en la mesa, o de disfrutar de una cena bajo las estrellas que sea a la vez íntima e inolvidable”, afirma Vania Ivette Macías García, la carismática voz detrás de las relaciones públicas y la promoción de la marca Vacaanda. “No vendemos comidas. Creamos recuerdos”.
Más que comida, es una filosofía del lugar.
Desde villas con vistas al océano hasta casas escondidas en la selva, Chef Please ofrece la experiencia de un restaurante de cinco estrellas directamente en el refugio elegido por sus clientes. Y no se trata solo de logística, sino de una redefinición del concepto de lujo.
Marc Ramón Hernández, director ejecutivo de Vacaanda, lo expresa con claridad: “No nos limitamos a emplatar. Provocamos emociones a través de la gastronomía mexicana. Esa es nuestra meta principal”.

No es una exageración. El equipo de Chef Please está formado por chefs experimentados con formación internacional pero con profundas raíces mexicanas. Su enfoque fusiona técnicas tradicionales con una estética contemporánea, priorizando los ingredientes locales y el abastecimiento sostenible. Es alta cocina, pero con los pies en la tierra, como un huarache de cuero pulido.
“Son chefs con humildad y pasión”, añade Macías. “Cada experiencia se siente viva porque está hecha por alguien que realmente ama servir”.
¿Por qué Tulum, por qué ahora?
Aquí hay algo más profundo. No se trata solo de gastronomía, sino de una respuesta a la identidad cambiante de Tulum.
Antaño un remanso de paz y espiritualidad, el pueblo ha sido objeto de críticas recientemente por su hipercomercialización y masificación. Sin embargo, Vacaanda, a través de iniciativas como Chef Please, está respondiendo con determinación. ¿Su objetivo? Reconvertir a Tulum en un referente cultural y gastronómico de la Riviera Maya.

“Tulum aún conserva su energía original”, dice Macías. “Queremos que la gente redescubra esa magia a través de experiencias auténticas y genuinas”.
Es una forma de resistencia sutil pero significativa. Ante la creciente preocupación por el desarrollo urbanístico desmedido, iniciativas como esta demuestran que el lujo y la sostenibilidad no tienen por qué ser incompatibles. En lugar de aniquilar la autenticidad, Chef Please busca realzarla.
Desde desayunos privados hasta banquetes corporativos
Ya sea un brunch íntimo para parejas o un cóctel corporativo al atardecer, Chef Please se adapta a cada ocasión. Su equipo se encarga de todo, desde los ingredientes y el ambiente hasta el servicio y la limpieza, garantizando que los clientes solo tengan que llegar y disfrutar.

El nuevo menú degustación, disponible tanto en Tulum como en Playa del Carmen, ofrece una selección rotativa de platos de temporada. Imagínese pulpo a la brasa con adobo nixtamalizado. Ceviches con aderezo cítrico. Mole que parece una receta familiar secreta transmitida a través del fuego y la paciencia.
Y, sin embargo, detrás de toda esta elegancia se esconde una idea discretamente radical: que el lujo mexicano puede, y debe, surgir del interior.
“Queremos que cada persona viva México a través de sus sabores, historias y hospitalidad”, dice Macías. “Esto no es fusión. Es inmersión”.

Una visión de lujo arraigada en el alma.
Lo que distingue a Chef Please no son solo los platos ni el ambiente. Es su filosofía: la convicción de que la verdadera hospitalidad no exige ostentación. Exige atención. Y presencia. Y respeto por la tierra que lo da todo.
En una región donde el turismo a menudo se percibe como una actividad extractiva, Vacaanda está probando algo diferente. Su concepto de lujo no borra las raíces de México, sino que las realza, presentándolas con exquisitez.
A medida que Tulum continúa evolucionando, este tipo de proyectos podrían ayudar a que la ciudad vuelva a su esencia.
