Tulum se enfrenta a un descenso turístico de hasta el 50 por ciento en la llegada de visitantes, una caída que los líderes empresariales de la Riviera Maya atribuyen directamente al nuevo sistema de entrada combinada al Parque de los Jaguares.
La advertencia provino de Carlos Marín Morales, presidente de COPARMEX Riviera Maya, quien dijo que el acceso integrado al Parque del Jaguar y a la Zona Arqueológica de Tulum ha elevado el precio de entrada de aproximadamente 150 pesos a unos 450 pesos, lo que está asfixiando la demanda en todo el destino en un momento en que la economía local menos puede permitírselo.
Según el sector empresarial, este único cambio de precio ha alterado la economía básica de las visitas a Tulum. El destino ahora compite con el resto de la Riviera Maya ofreciendo precios tres veces superiores a los anteriores, y los operadores turísticos ya están ajustando sus itinerarios en consecuencia.
El cambio en los precios, la causa del declive del turismo en Tulum
La tarifa combinada obliga a los visitantes a pagar tanto por la zona arqueológica como por el Parque de Jaguares, administrado por el gobierno federal, con una sola entrada. Tanto para viajeros independientes como para quienes contratan tours organizados, el costo de visitar la atracción más emblemática de Tulum se ha triplicado, sin la opción de elegir solo las ruinas.
Según Marín Morales, la reacción en cadena se observa en todo el sector turístico local, no solo en las ruinas. Los operadores turísticos están eliminando discretamente Tulum de sus itinerarios. Algunos han dejado de ofrecer el destino a sus clientes porque los nuevos precios hacen que el paquete no sea competitivo. Otros siguen operando en Tulum, pero informan que los visitantes que llegan están reduciendo sus gastos, recortando gastos en excursiones a cenotes, clubes de playa, restaurantes y otras experiencias complementarias.
Esas experiencias secundarias constituyen la parte de la economía local que no se refleja en la recaudación de taquilla. Además, son la parte que emplea a la mayor parte de los trabajadores locales.
Las pequeñas empresas son las primeras en sufrir el golpe.
El impacto ya se hace notar. Artesanos, pequeños comerciantes y proveedores de servicios independientes se enfrentan a lo que Marín Morales describió como una temporada crítica. Se trata de operadores con márgenes de ganancia muy ajustados, que dependen del gasto ocasional de los turistas en lugar de las excursiones reservadas, y suelen ser los primeros en notar la disminución del flujo de clientes.
El líder de COPARMEX no proporcionó una cifra precisa sobre las pérdidas de ingresos de estos operadores más pequeños, pero afirmó que la caída en el número de visitantes es palpable en múltiples sectores. Esta declaración coincide con un patrón recurrente de quejas del corredor comercial de Tulum sobre el aumento de los costos operativos y la disminución de los márgenes, si bien el sector empresarial señala la tarifa de entrada combinada como el detonante específico de la actual caída.
La propuesta del sector privado
La principal demanda del sector privado es desvincular el Parque Jaguar de la Zona Arqueológica de Tulum, volviendo a un modelo en el que los visitantes puedan elegir entre ambos productos por separado. Marín Morales argumentó que el actual modelo concentra toda la actividad económica en un único punto de entrada, generando ingresos en lugar de distribuirlos por todo el destino.
Esa distribución es importante porque el modelo turístico de Tulum se ha basado históricamente en que los visitantes combinen el sitio arqueológico con cenotes, playas y restaurantes en un solo viaje. Cuando el precio de la entrada se triplica, vienen menos visitantes, y los que vienen tienden a saltarse las experiencias aledañas que dependen del volumen de visitantes para ser rentables.
Según Marín Morales, la propuesta se ha planteado en reuniones de trabajo con varias asociaciones empresariales, y aunque el diálogo con las autoridades ha comenzado, aún no ha concluido.
Efectos en cadena más allá de Tulum
Los líderes empresariales argumentan que el daño no se limita al municipio. Tulum se encuentra dentro de un corredor turístico cuyos operadores suelen incluir el sitio arqueológico en excursiones de un día con múltiples paradas que parten de Playa del Carmen, Cancún y otros centros de la Riviera Maya. Cuando la demanda de la parada en Tulum se desploma, todo el corredor pierde transacciones en transporte, servicios de comida y visitas guiadas.
Marín Morales afirmó que el impacto afecta a otros destinos turísticos de la región que dependen de la movilidad y el consumo de visitantes que antes complementaban su estancia con excursiones, actividades y servicios fuera del parque. Este argumento sitúa el declive turístico de Tulum como una preocupación regional, no exclusivamente municipal.
Si el plan puede revertirse
La postura del sector privado es que el esquema de precios actual aún puede revertirse antes de que el daño se vuelva estructural. Marín Morales calificó la situación de urgente, pero aún no irreversible, sugiriendo que volver a modelos de acceso diferenciado permitiría al destino recuperar terreno durante la próxima temporada alta.
Aún no ha habido una respuesta formal de las autoridades federales respecto a la propuesta de COPARMEX, y el precio combinado del Jaguar Park se mantiene vigente. La revisión, modificación o mantenimiento del plan probablemente dependerá de la magnitud del deterioro de las cifras en las próximas semanas.
Para el sector empresarial, el mensaje es claro. El descenso del turismo en Tulum, vinculado a la nueva tarifa de entrada, es real, cuantificable y se está extendiendo por toda la economía turística regional.
¿Deberían las autoridades federales separar el Parque Jaguar de la Zona Arqueológica de Tulum para proteger a los negocios locales? Únete a la conversación y comparte tu opinión con nosotros en Instagram y Facebook en @thetulumtimes .
