Tras varias semanas de baja afluencia, los cenotes de Tulum registran una recuperación gradual, alcanzando una ocupación de entre el 60 y el 80 por ciento. Los proveedores de servicios prevén que en marzo y abril se estabilicen los flujos turísticos, manteniendo al mismo tiempo las medidas de protección ambiental.
Los cenotes del municipio de Tulum están registrando una recuperación gradual en el número de visitantes tras semanas de baja afluencia, con niveles de ocupación actuales que oscilan entre el 60 y el 80 por ciento, según los operadores turísticos locales.
José Manuel Ordóñez León, promotor de tours a cenotes en la región, comentó que el inicio del año se caracterizó por una demanda fluctuante, con algunos días de gran afluencia y otros de actividad mínima. Hace aproximadamente dos semanas, señaló, algunos sitios operaban a tan solo el 30 por ciento de su capacidad.
Describió el inicio de la temporada baja como inestable, con fuertes fluctuaciones diarias en la afluencia de visitantes. Sin embargo, en las últimas semanas, señaló que el número de visitantes ha comenzado a recuperarse. En lo que va del año, los niveles de ocupación han oscilado entre el 50%, el 60% y el 80%, dependiendo del día y del flujo turístico general hacia el destino.
Actualmente, la ocupación promedio se sitúa entre el 60 y el 70 por ciento, llegando algunos días hasta el 80 por ciento. El sector prevé que esta tendencia al alza continúe durante marzo y abril, meses tradicionalmente considerados favorables para la actividad turística en el Caribe mexicano.

La ocupación se estabiliza tras la desaceleración de principios de año.
La reciente recuperación es significativa para la economía local de Tulum, donde los cenotes se encuentran entre las principales atracciones naturales del municipio y constituyen una fuente clave de ingresos para los operadores turísticos, los guías y las pequeñas empresas vinculadas a los servicios para visitantes.
Según Ordóñez León, las fluctuaciones son principalmente estacionales y están ligadas al desempeño general del mercado turístico. Los cenotes dependen en gran medida de las llegadas nacionales e internacionales, y cualquier cambio en los patrones de viaje puede afectar rápidamente la afluencia diaria.
Para los residentes y trabajadores que dependen de los ingresos del turismo, incluso períodos cortos de baja ocupación pueden tener consecuencias financieras inmediatas. El regreso a niveles de ocupación superiores al 60 por ciento puede ofrecer un alivio temporal tras semanas de actividad limitada.

Se mantienen las medidas de protección ambiental.
Los operadores destacan que el aumento de visitantes no ha alterado los protocolos de protección ambiental en los sitios. La mayoría de los cenotes del municipio mantienen normas estrictas para preservar la calidad del agua, ya que forman parte de un sistema fluvial subterráneo interconectado.
Antes de entrar al agua, los visitantes deben ducharse para eliminar sustancias que puedan contaminar el ecosistema. El uso de protector solar, repelente de insectos y otros productos químicos está prohibido para proteger el delicado equilibrio del entorno del cenote.
Ordóñez León afirmó que los operadores son conscientes de que la contaminación en un sitio puede afectar a todo el sistema subterráneo. Por lo tanto, mantener la limpieza del agua se considera una prioridad tanto ambiental como económica.
En Tulum, donde los cenotes funcionan como activos ecológicos y motores del turismo, el cumplimiento de estas medidas es fundamental para mantener el interés de los visitantes a largo plazo. El Tulum Times ya ha informado sobre las presiones ambientales vinculadas al crecimiento turístico en la región, destacando la necesidad de una aplicación constante de la normativa ante las fluctuaciones en el número de visitantes.

Creciente interés por las producciones audiovisuales
Además del turismo tradicional, los proveedores de servicios han observado un creciente interés por parte de las producciones audiovisuales. Algunos cenotes de Tulum se han utilizado recientemente como locaciones de filmación, lo que ha ampliado su proyección nacional e internacional.
Ordóñez León afirmó que este tipo de proyectos pueden representar una oportunidad adicional para el destino, siempre y cuando se cumplan estrictamente las normativas ambientales y operativas.
El uso de cenotes para rodajes cinematográficos y comerciales puede diversificar las fuentes de ingresos, especialmente durante los periodos de menor afluencia turística. Sin embargo, los operadores señalan que estas actividades deben ajustarse a las normas de conservación para evitar dañar las frágiles formaciones geológicas y los sistemas hídricos.

¿Qué significa esta recuperación para Tulum?
La actual recuperación de la ocupación, que oscila entre el 60 y el 80 por ciento, sugiere una estabilización a corto plazo tras un inicio de año irregular. Para los proveedores de tours locales, guías y negocios relacionados con las visitas a cenotes, una demanda sostenida durante marzo y abril contribuiría a consolidar la estabilidad financiera de cara a los cambios estacionales futuros.
Entre los directamente afectados se encuentran los trabajadores del sector de los cenotes, los proveedores de transporte, las pequeñas agencias de turismo y las comunidades cercanas cuyos ingresos dependen del gasto de los visitantes. Los visitantes también se ven afectados por la gestión del aforo y las normas medioambientales que condicionan su experiencia.
Los cambios que se produzcan a partir de ahora dependerán de si se mantienen los niveles de ocupación actuales. Si la tendencia continúa, los operadores prevén una programación más consistente, un mayor flujo de ingresos y una mayor previsibilidad en la dotación de personal y la logística. Al mismo tiempo, mantener estrictas medidas de protección ambiental sigue siendo fundamental para prevenir daños ecológicos a largo plazo.
Los cenotes siguen siendo uno de los principales atractivos naturales de Tulum, y su desempeño refleja las tendencias turísticas generales del municipio. La actual recuperación del turismo en los cenotes de Tulum podría indicar una mayor estabilidad en los próximos meses, pero también pondrá a prueba la capacidad del sector para equilibrar el crecimiento con la conservación.
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¿Cree que los niveles de ocupación actuales se mantendrán estables durante los próximos meses de temporada alta?
