Cualquier miércoles por la tarde o sábado por la mañana en Tulum, se repite una escena familiar. Decenas, y a veces cientos, de personas se congregan frente a un café, un club de playa o un pequeño restaurante en algún lugar del pueblo. Algunos son corredores experimentados. Otros caminan. Muchos se conocen por primera vez. Se mezclan diferentes idiomas, suena música de fondo y alguien sube a una escalera para explicar la ruta. Luego, empiezan a correr.

Lo que comenzó como una carrera informal entre semana con ocho personas se ha convertido gradualmente en algo mucho más grande. Hoy, Run Tulum ya no es solo un club de corredores. Se ha transformado en un ecosistema social, un punto de encuentro para locales y recién llegados, y quizás incluso un reflejo del futuro de Tulum.

Como lo describen sus fundadores: “Comenzó como un grupo espontáneo diseñado para mantener a la comunidad más activa… y ha crecido hasta convertirse en algo que ya ni siquiera es un club de corredores, sino más bien un club social”.

Ese cambio dice tanto de Tulum como de la propia carrera.


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Una publicación compartida de 𝐓𝐡𝐞 𝐓𝐮𝐥𝐮𝐦 𝐓𝐢𝐦𝐞𝐬 (@thetulumtimes)