La Asociación Nacional de Agencias de Viajes de México celebrará su asamblea anual en Tulum el 2 de junio, reuniendo a representantes de todo el país en un destino que atraviesa una de las peores crisis económicas de los últimos tiempos. Este encuentro es resultado directo de las negociaciones llevadas a cabo en Madrid en enero, y los líderes turísticos locales afirman que podría ser el punto de partida para un plan de recuperación estructural.
La celebración de la cumbre se concretó gracias a un acuerdo alcanzado en FITUR, la feria internacional de turismo que se celebrará en Madrid en enero de 2025. Mario Cruz Rodríguez, representante de turismo de Tulum, negoció con el presidente de la AMAV, Levi William, para que la cumbre nacional se realizara en el municipio. Que un destino que actualmente lucha por llenar hoteles y restaurantes haya logrado atraer un evento nacional del sector es, en sí mismo, una señal de que el liderazgo local está trabajando para proyectar confianza hacia el exterior, incluso cuando la situación interna sigue siendo difícil.
Un plan de recuperación que va tomando forma
Cruz Rodríguez describió el objetivo principal de la asamblea como el lanzamiento de una estrategia integral de promoción turística diseñada específicamente para Tulum. "Es prácticamente un traje a medida", dijo, refiriéndose al alto grado de especificidad que se está incorporando al plan.
El desarrollo de ese plan requirió meses de coordinación. Cruz Rodríguez afirmó que su equipo ha mantenido conversaciones con la Secretaría de Turismo y la Secretaría de Economía, y que se está trabajando con las embajadas mexicanas en el extranjero para posicionar la marca "Hecho en Tulum" en los mercados internacionales.
En cuanto a la conectividad aérea, Cruz Rodríguez indicó que se están realizando esfuerzos para incorporar a Mexicana de Aviación, Viva Aerobus y Volaris a la estrategia mediante tarifas preferenciales que reducirían el costo de volar a Tulum e impulsarían el volumen de visitantes. Señaló que el aeropuerto ya cuenta con quioscos de información para promocionar el destino entre los viajeros. El 1 de junio, día anterior a la asamblea, se fijó como fecha para la activación formal del proyecto.
El problema de los precios
Cruz Rodríguez fue directo al señalar uno de los principales problemas estructurales que, a su juicio, frena el desarrollo de Tulum: precios que no se ajustan al mercado. Argumentó que algunos negocios cobran tarifas insostenibles durante todo el año, ya que están diseñadas únicamente para los visitantes internacionales de temporada alta.
Su postura es que el destino necesita reorientarse hacia un cliente que pueda visitarlo durante todo el año, y que para ello se requiere un ajuste uniforme de precios en hoteles, restaurantes y servicios. «Hay negocios en Playa del Carmen que pueden justificar tarifas más altas porque cuentan con la infraestructura necesaria para respaldarlas», afirmó. En su opinión, Tulum aún no se ha ganado esa estructura de precios generalizada.
El argumento no es que Tulum deba rebajar sus expectativas de forma permanente. Cruz Rodríguez afirmó que el objetivo a largo plazo sigue siendo atraer a visitantes con mayor poder adquisitivo, provenientes de mercados con mayor poder adquisitivo. Sin embargo, dejó claro que para llegar a esos mercados es necesario, en primer lugar, dominar los aspectos básicos: precios competitivos, calidad constante y un producto que resista el escrutinio de las campañas de promoción internacionales.
Una responsabilidad compartida
Cruz Rodríguez planteó la recuperación como algo que ninguna institución o sector puede lograr por sí solo. Agradeció especialmente a Jorge Alberto Portilla Manica por unirse a la iniciativa e hizo un llamado a todas las partes interesadas a participar.
Su lista de personas que debían participar era extensa: el gobierno federal, el gobierno estatal, el gobierno municipal, los dueños de negocios, los taxistas y los agentes de policía. Sobre este último punto, fue explícito. Los turistas que llegan a Tulum necesitan sentirse protegidos, dijo, y las fuerzas del orden tienen un papel fundamental en que esto suceda.
"Primero necesitamos hacer limpieza", dijo Cruz Rodríguez, describiendo el momento actual como uno que requiere una reorientación antes de que la situación se vuelva insostenible. Expresó su confianza en que un esfuerzo conjunto podría sacar a Tulum de su crisis actual, pero también dejó claro que la alternativa, la continua fragmentación e inacción, no era una opción viable. La asamblea del 2 de junio es donde se supone que debe comenzar ese esfuerzo conjunto.
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