Alrededor de 30 trabajadores del Kore Tulum Retreat and Spa Resort izaron una bandera roja y negra en señal de huelga frente al hotel el sábado, exigiendo indemnización por despido, vacaciones no pagadas y abonos navideños que la gerencia no ha abonado tras el cierre del complejo. Algunos de los afectados afirman haber trabajado en el establecimiento durante más de 15 años y no haber recibido respuesta alguna por parte de la empresa.
La huelga fue declarada formalmente al mediodía del 16 de mayo por Uri Carmona Islas, comisionado sindical de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en la Riviera Maya. Carmona confirmó que las autoridades laborales y los representantes sindicales recorrieron las instalaciones del hotel para verificar las condiciones, y que se ha iniciado un proceso laboral formal mientras los trabajadores mantienen el control del lugar.
Los trabajadores afirmaron haber sido despedidos sin previo aviso y sin ninguna explicación por parte de la gerencia del hotel. Añadieron que la huelga se mantendrá indefinidamente hasta que la empresa llegue a un acuerdo sobre las prestaciones adeudadas.
Un hotel que ya llevaba meses cerrado.
El conflicto no surgió de la noche a la mañana. Cuando los inspectores de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) visitaron el Kore Tulum en noviembre de 2025, como parte de una operación de protección al consumidor en la zona hotelera de Tulum, encontraron el establecimiento completamente inactivo. El personal les informó entonces que el hotel había cerrado alrededor de junio de 2025 debido a la baja ocupación.
Ese cierre, discreto y sin ninguna declaración pública por parte de la empresa, dejó a los trabajadores en un limbo legal. El Kore Tulum, ubicado cerca de la entrada al Parque del Jaguar en la franja hotelera costera, había operado durante años como un resort boutique todo incluido para adultos, posicionándose como uno de los pocos establecimientos de su tipo en Tulum. El cierre pasó prácticamente desapercibido para el público, pero no para las personas que dependían de él.
Una reseña publicada en una importante plataforma de viajes por esas mismas fechas lo deja claro: un huésped había reservado el hotel con meses de antelación para una boda familiar y, al llegar, se encontró con la puerta cerrada. «No me dieron otro hotel, solo me mandaron a paseo», escribió. «El guardia de seguridad dice que el hotel está cerrado».

El panorama general
La disputa de Kore Tulum se desarrolla en un contexto de persistente tensión económica en todo el destino. Claudio Cortés Méndez, comisionado de CROC en Tulum, advirtió en marzo de 2026 que el destino no se había recuperado completamente de una prolongada recesión, con una ocupación en algunas zonas centrales que llegó a caer hasta el 40% durante la temporada baja y en otras zonas hasta el 15%. También señaló que las tensiones internacionales, incluido el conflicto en Irán, habían contribuido a una cancelación de reservas de aproximadamente el 10% en toda la Riviera Maya.
La situación laboral general se ha deteriorado progresivamente. El 8 de mayo, Uri Carmona confirmó que algunos hoteles de la Riviera Maya habían comenzado a aplicar "días de descanso solidario" en lugar de despidos para preservar sus estructuras salariales, y que al menos dos empresas hoteleras habían declarado cero ganancias a las autoridades fiscales, una medida que les permitiría evitar el pago de bonificaciones por participación en las ganancias a los empleados. Carmona afirmó que esperaba alcanzar acuerdos justos para los trabajadores, si bien reconoció que el año ha sido "atípico" para el sector.

Lo que se les debe a los trabajadores
Las demandas en Kore Tulum son específicas: indemnización por despido, pago de vacaciones atrasadas y aguinaldo, el aguinaldo navideño obligatorio que la legislación laboral mexicana exige a los empleadores pagar anualmente. No se trata de beneficios discrecionales. Según la Ley Federal del Trabajo, representan obligaciones exigibles vinculadas al convenio colectivo vigente al momento del despido.
La CROC ha confirmado que la huelga se produjo precisamente porque no se cumplieron dichas obligaciones tras el cierre del hotel. Aún no está claro públicamente si la gerencia disputa los montos, alega incapacidad de pago o simplemente no ha respondido. Ni los propietarios ni la administración del hotel han emitido ninguna declaración.
¿Qué sigue?
La huelga está formalmente establecida y legalmente reconocida, con la participación de las autoridades laborales. Los trabajadores han dejado claro que no cejarán en sus puestos hasta alcanzar un acuerdo satisfactorio. La intervención de la CROC implica que el conflicto ahora se tramita por los cauces legales, aunque los plazos para su resolución son inciertos.
Para los trabajadores que esperan frente al hotel cerrado al que ayudaron a operar durante años, el desenlace aún está por verse. Para el destino, este episodio añade otro indicio visible de una etapa difícil para su fuerza laboral.
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