Dueños de negocios, comerciantes y turistas extranjeros han acusado a las autoridades de Tulum de extorsión, señalando que las demandas de dinero de inspectores y oficiales de tránsito están sofocando la economía local y dañando la imagen internacional del destino.

Las quejas importan porque desplazan el problema de la extorsión lejos de la criminalidad organizada y hacia el gobierno mismo. Empleadores y visitantes ahora describen a los funcionarios públicos como la principal fuente de presión sobre los negocios en un destino ya agobiado por la caída del turismo y el sargazo recurrente.

Líderes empresariales dicen que la extorsión en Tulum ahora proviene de las autoridades

Representantes del sector empresarial dijeron que la supuesta extorsión se ha convertido en uno de los problemas más graves que enfrenta Tulum, junto con la crisis del sargazo que afecta la costa. De acuerdo con sus relatos, los inspectores y verificadores municipales hacen visitas frecuentes a hoteles, restaurantes y pequeños negocios, buscando irregularidades que después se convierten en solicitudes de dinero a cambio de evitar sanciones.

ADVERTISEMENT

El miedo a represalias mantiene a la mayoría de los afectados sin presentar denuncias formales, dijeron los representantes empresariales.

"Prácticamente están matando a Tulum. El cobro de piso ahora tiene que pagarse a las autoridades", dijo un líder empresarial, refiriéndose a los pagos de protección históricamente asociados con grupos criminales.

El reclamo refleja una preocupación nacional más amplia. La confederación de empleadores Coparmex ha advertido que aproximadamente cinco de cada diez dueños de negocios mexicanos reportan haber sido víctimas de extorsión o demandas de pagos de protección, una cifra que ha llevado el tema a la cima de la agenda de seguridad del sector privado.

Turistas británicos describen un pago de 21,000 pesos en un retén de tránsito

Entre los casos documentados en las quejas está el de una pareja británica, Steve y Claudia, quienes dijeron que fueron extorsionados durante sus vacaciones. Después de beber dos cervezas, fueron detenidos en un retén de tránsito y se les practicó una prueba de alcoholemia, de acuerdo con su relato.

ADVERTISEMENT

La pareja sostiene que el resultado no excedió el límite permitido conforme a las regulaciones de tránsito de Tulum. Aun así, dijeron, los oficiales les indicaron que permanecerían en custodia a menos que pagaran 21,000 pesos, aproximadamente 1,100 dólares. Dijeron que hicieron el pago por transferencia electrónica y nunca recibieron un comprobante oficial.

Ambos dijeron que no regresarían al destino y no lo recomendarían a nadie.

Para una economía turística construida en gran medida sobre el boca en boca internacional, el testimonio de ese tipo tiene un costo que se prolonga más allá del pago mismo. Los viajeros que describen pagos en retenes en redes sociales y plataformas de reseñas alcanzan audiencias que ninguna campaña promocional puede fácilmente recuperar.

Dos funcionarios removidos conforme avanzan las investigaciones

El presidente municipal de Tulum, Diego Castañón, ha reconocido acusaciones de extorsión cometidas por servidores públicos. Durante una conferencia de prensa el 23 de junio, anunció que dos funcionarios serían separados de sus puestos como parte de las investigaciones, y dijo que su administración también actuaría en la dependencia de tránsito para combatir estas prácticas.

ADVERTISEMENT

Las remociones siguieron a quejas ciudadanas contra inspectores de la oficina de fiscalización municipal, de acuerdo con reportes de prensa local.

Un patrón de quejas similares

El relato de la pareja hace eco de otros casos recientes. En febrero, la oficina municipal de seguridad pública despidió a un oficial de tránsito después de que un video circulara en redes sociales mostrándolo recibiendo dinero de un conductor que había detenido. A principios de este año, turistas estadounidenses dijeron que policías en un retén los presionaron para pagar a través de una terminal de tarjeta después de que presentaran una licencia de conducir digital en lugar de una física.

La cobertura de prensa nacional también ha documentado aumentos pronunciados en las cuotas municipales y costos de permisos que dueños de negocios describen como arbitrarios, junto con una caída pronunciada en las visitas a la zona arqueológica de Tulum, que algunos medios han colocado en más del 70 por ciento comparado con años anteriores.

ADVERTISEMENT

Dueños de negocios exigen controles y transparencia

Los representantes empresariales están pidiendo controles más estrictos sobre las inspecciones, transparencia en los procedimientos de verificación, y medidas para restaurar la confianza de inversionistas, comerciantes y visitantes nacionales e internacionales.

Las quejas llegan en un momento difícil. La caída del número de visitantes, el sargazo en las playas y las acusaciones de corrupción se han combinado en uno de los períodos más difíciles que ha enfrentado Tulum desde que se convirtió en uno de los destinos más reconocidos del Caribe mexicano.

Lo que suceda después depende de si las investigaciones anunciadas generan sanciones más allá de las dos remociones ya confirmadas, y si llegan a la dependencia de tránsito como lo prometió el presidente municipal. Los dueños de negocios dicen que la confianza no volverá hasta que las inspecciones dejen de funcionar como una fuente de ingresos informales.

ADVERTISEMENT

¿Tú o tu negocio han enfrentado cobros irregulares o presión de funcionarios en Tulum? Únete a la conversación y comparte tu perspectiva con nosotros en Instagram y Facebook en @thetulumtimes.